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miércoles, 25 de septiembre de 2013

MIGUEL ÁNGEL DÍAZ PALAREA

MIGUEL ÁNGEL DÍAZ PALAREA

Por Juan Henríquez
Sabes, mi querido y evaporado amigo, que huyo del protagonismo público cuando muchos buscan el lucimiento personal. Tu esperada muerte la sentí como si algo propio se me desgarrara de mi cuerpo; y hasta el último día estuve siguiendo de cerca la agonía que lentamente estrujaba tu vida. Hoy tengo esa oportunidad para cumplir con mi público respeto y reconocimiento, y al mismo tiempo, solidarizarme con el homenaje literario a Miguel Ángel Díaz Palarea organizado por las editoriales Idea y Aguere, que, bajo la dirección del entrañable amigo Ánghel Morales García, se celebrará el próximo jueves, 26 de septiembre, a las ocho de la tarde, en el Ateneo de La Laguna, frente a la plaza de la Catedral.

El destino juega malas pasadas, como tu muerte Miguel Ángel, pero en otras, te reserva momentos inolvidables, tal es aquel día en que tuve la gran suerte de conocerte. Coincidimos en una asamblea de trabajadores en una empresa de la construcción; estábamos en pleno proceso de las primeras elecciones sindicales libres; tú representabas a la CCT, y un servidor, a la UGT. Nuestra consigna, no escrita, fue siempre la de respetar nuestras convicciones ideológicas, lo que forjó una sólida amistad que hoy desde la infinita distancia perdura.
Desde aquel primer encuentro hablamos de tu militancia independentista, y de mi condición de ciudadano universal y socialista. Jamás existió un reproche entre ambos por nuestras ideas.
Departíamos copas y conversación sin que se produjeran palabras altisonantes, y al son de tu tic corporal, escuchaba ensimismado tus reflexiones políticas y sindicales, y sólo te interrumpía con algún que otro matiz o aclaración. Ay, amigo: ¡tus magistrales lecciones!

Pasado mañana estaré en el Ateneo para solidarizarme con el homenaje literario a tu persona, pero también mi presencia quiere resaltar la convicción de tus ideas sobre la soberanía de Canarias, y sobre todo, por tu humanidad y amistad. ¡Va por ti, Miguel Ángel Díaz Palarea!


domingo, 22 de septiembre de 2013

Para Miguel Ángel Palarea... para todos…

Para Miguel Ángel Palarea... para todos…


Por Albertine Orleans.
 Te has marchado,
no de improviso, lo sé…
Recto y brillante en la luz,
te has marchado como una pacífica espada
por el camino final que solo se transita una vez.
Creo que a tu paso florecieron violetas del Teide
y taginastes azules de la Cumbre Gran Canaria.
En los hombros etéreos de humo puro
en el pelo largo y cano
¿y por qué no? en tu alma,
van colgadas las vivencias, los libros,
sentimientos genuinos de tristeza
y ciertas íntimas alegrías imperecederas
bañadas con la eterna espuma que rodea las islas,
en un beso de amor, descomunal y tierno.
… Llévatelo todo,
todo hacia dónde te esperan
los descansos y los siempres,
lo compartirás todo,
todo desde un nuevo viento y un nuevo edén…
Sonríenos sobre tus pasos de raíces y de luchas,
¡por favor! Sonríenos
porque nos hemos quedado más solos sin ti.
Así, nuestros ojos todavía humanos,
nuestros corazones todavía contradictorios
repartidos en la vida,
al mirarte y al latir crecerán con los recuerdos
y germinarás aún en todos ellos,
estarás todavía y después respirándonos
es ese otro plano misterioso
y bajo el cielo azul que cubre nuestra tierra.



viernes, 26 de julio de 2013

UN CUENTITO ESPAÑOL SOBRE LA GESTA DEL 25 DE JULIO

UN CUENTITO ESPAÑOL SOBRE LA GESTA DEL 25 DE JULIO
por Miguel A. Diaz Palarea

Escrito el 28 de Junio de 2010
 En estos días hemos contemplado en las calles de Santa Cruz de Tenerife las representaciones de lo que han venido a denominar “La Gesta de 25 de julio” y, sin desdeñar la importancia que para el pueblo canario tiene el recordar este acontecimiento, se precisan algunas puntualizaciones. Hemos observado una versión militarota made in Spain, sin rigor histórico, de aquel acontecimiento vital en la historia de las Islas Canarias. Mi humilde opinión es que lo teatralizado en poco se ajusta a los hechos acontecidos en aquellos ventosos días de julio de finales del S.XVIII que pudieron cambiar la historia de las islas; ya Pérez Minik hablaba de la posibilidad de haber pasado Canarias a la Corona Inglesa; tema, de cualquier forma, discutible y que sería objeto de un análisis más extenso al que parecen rehuir nuestras facultades de historia en Canarias.
Si se es riguroso con la historia debió recibir el protagonismo el pueblo llano de Santa Cruz de Tenerife, como ya muestra la mejor escultura histórica de aquella ciudad. Se encuentra ubicada, quizás algo enterrada al extremo derecho del Cabildo Insular. La escultura no suficiente valorada del Premio de Canarias el catedrático Don Manuel Bethencourt Santana: “El grito” como con cariño la denomina el pueblo. La obra, a pesar de sus detractores españoleros, da en el clavo al poner rigor histórico al acontecimiento y rendir un sensible homenaje al valiente pueblo de Tenerife. Fue quién derrotó la flota que trajo Nelson a someter a las Islas Canarias. En aquella obra de arte se observa a una canaria, mujer del pueblo, con los puños cerrados, gritando con rabia al ventoso cielo y arengando a los paisanos para plantar cara al ejército invasor de Nelson. Este grito de guerra, que desgarró la noche de aquel mes de julio, otorga el protagonismo a quien se lo merece, a quien mal armado derrotó al contralmirante Nelson con su valentía y arrojo. Por otro lado cumple el papel de quitar la máscara, con rigor histórico, a quien no tuvo una postura gallarda, como lo fuera el General Gutiérrez, y también a sus oficiales y a la mayoría de militares a sus órdenes. Esta vergüenza histórica para el ejército español fue destacada por la propia metrópolis al no otorgar ningún mérito al General y a las fuerzas a su mando. Quisieron dejar clara la cobardía de sus timoratos oficiales, que sólo regresaron cuando ya el pueblo había repelido a la flota inglesa y cuando el General Gutiérrez pactó con el propio Nelson que le dejaba marchar si prometía no volver a atacar las Islas Canarias.
Habla por si solo el desdén con que la Corona trató a su máxima autoridad militar en las islas: General Gutiérrez y a los oficiales a sus órdenes.
Traeré un ejemplo de ello, sacado del libro “Los Desertores en la Gesta Del 25 de Julio” de Don Juan Carlos Cardell Cristellys, sin olvidar lo manifestado al respecto por Don Antonio Rumeu de Armas y el propio Alejandro Cioranescu sobre lo acaecido aquellos días de donde se surte el expresado libro, así como de fuentes inglesas y francesas que han estudiado el tema por la cuenta que les traía.
Son palabra sinceras de uno de los protagonistas de dicha gesta, lo que le aportan un valor especial; son palabras de quien luchó y fue testigo de primera mano de los acontecimiento: dudas y huidas en los oficiales del ejercito español en canarias. Domingo Vicente Marrero nos dice sobre lo acontecido y cito textualmente:
“Quiero y no quiero hablar de los muchos señores oficiales que abandonando la patria al furor de sus invasores permitieron su ruina a cambio de conservar sus vidas volvieron la espalda a la primera voz de estar el enemigo en tierra.
Llenándose los caminos y aún las salidas más intransitables de nobles cobardes que fugitivos corrían a tomar altura de donde observar sin recibir daño; es cierto que los milicianos, soldados la mayor parte, lo ejecutaron también pero ¿por qué?”
Y nos responde este testigo presencial:
“Porque veían a sus comandantes, a sus capitanes, tenientes y alférez tomar la delantera, dándole el más vil ejemplo y a más que cuando estos lo hicieren acaso por ventura ¿Saben lo que es el honor? ¿Tienen de él alguna idea? ¿Han leído las reales ordenanzas? ¿Qué bienes y caudales aventuraban? NADA. NADA DE ESTO SE ENCONTRABA EN UNOS HOMBRES AGRESTES Y RÚSTICOS”
Ya es hora de poner los puntos y las comas en su lugar, como ha hecho el Escultor Manuel Bethencourt Santana. Espero que en próximos años se cuente con el auténtico protagonista de los acontecimientos: El pueblo llano.

miércoles, 13 de marzo de 2013

PRIMER CAPÍTULO DE MI NUEVA NOVELA: CANARIAS MARROQUÍ, AÑO 2056.


PRIMER CAPÍTULO DE MI NUEVA NOVELA: CANARIAS MARROQUÍ, AÑO 2056.
Articulos recordatorios de
Miguel Angel Diaz Palarea

Tecleo estas líneas preso de la tristeza, encogidos los ánimos y cargado de penas recientes. Clarea desde el diminuto respiradero del escondite MADP–240952. Son las 8,45 horas del día 4 de agosto de 2056. Escuece en la nariz la acidez oleaginosa que cagan las refinerías repartidas por toda la costa. El olor acre se hace sentir especialmente en aquella zona baja, situada en las proximidades de las torres crematorias de gases, que ni siquiera con sus quinientos metros de altura, como prometieron sus ingenieros, impiden la contaminación. Artilugios avalados por la CCE para
zonas de interés geoestratégico colectivo que consumen el oxígeno del aire calinoso de la ciudadela y provocan multitud de enfermedades cardiorrespiratorias. En los arrabales donde los empleados/obreros en el complejo dormitorio, sobreviven en los agujeros horadados en el basalto bajo el nivel del mar. Según los informes oficiales por la escasez de terreno habitable hay que aprovechar el subsuelo. Yo me escondo en una de aquellas ratoneras gracias a un viejo amigo de mi padre miembro del MIECO. Tirado sobre el jergón cautiva mis pupilas la pantalla líquida del televisor, ante la noticia contengo la respiración al escuchar el parte oficial leído por la locutora del telediario matinal:
–El Equipo aéreo transportado de las fuerzas antiterroristas han descabezado un grupo independentista del peligroso MIECO, han puesto en funcionamiento su GESTAPO particular. Han muerto doce integrantes del comando terrorista y ha sido detenido un número igual; se busca a unos pocos que lograron escapar al cerco diseñado al efecto. Felicitamos a las fuerzas del orden por haber impedido una vez más que explosionaran sus bombas en el oleoducto sito en el mismo corazón de nuestra querida Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, ya lo han intentado en el Complejo de Granadilla, pero los servicios de seguridad de EE.UU. que disponen en la zona de una base geoestratégica lo impidieron. En otras islas se refuerzan las medidas antiterroristas contra estos indeseables.
Ya de por sí me escuece el acento sudamericano–gusano de la locutora reclutada entre la más rancia ultraderecha americana; para completar el espectáculo y se observan a su espalda unas imágenes de banderas discutiendo con la ventolera, de rayas blancas, azules y rojas que se enorgullecen de sus propietarios. Se puede leer sobreimpreso al pie de la pequeña pantalla: “Sede Oficial de las Naciones Unidas contra el Terrorismo”
Su mejor arma la machacona propaganda oficial, las reiteradas mentiras reincidentes, embustes interesados y las informaciones manipuladas que mantienen a la población en la inopia sobre los aconteceres de su tierra. Aderezan su arma con disculpas sobre el terrorismo. Cuando se antepone esta palabra es síntoma del objetivo perseguido. Con la cantinela se permite borrar del mapa, hacer desaparecer de la faz de las islas, como si de un mago de farándula se tratase, todo derecho individual o colectivo y el refrán ojo por ojo, diente por diente se aplica imbuido en la filosofía que quien primero da, da dos veces. A ello se añade el lema bautizado con tanto éxito por los israelitas “por un ojo de los nuestros, mil de ellos”; el final perseguido consiste en amedrenta y apaga resistencias.
–¡Pobres amigos!, Escapé por los pelos de los huevos. ¿Quién habrá sido el chivato cabrón? ¿Quizás algún compañero torturado hasta cantar el carasol? –comprendía la máxima de que ni siquiera la mano derecha se entere de lo que hace la izquierda. Los sueros de la verdad y las sofisticadas técnicas de interrogatorio nos obligaban a mantener estrictas normas de seguridad y la utilización de células sin aparente conexión. Las expeditivas prácticas estudiadas en Guantánamo por los EE.UU. eran el manual al uso. Pero siempre queda la duda de si el fracaso de la operación o la redada viene de uno de los que creemos en nuestro bando; de un topo infiltrado por nuestros enemigos; de uno que finja estar por la causa.

–Tenemos infiltrados hasta en las almorranas y ustedes descuidando el protocolo de autodefensa y dándoles razones para aumentar la represión, para que nos machaquen y destripen contra el suelo como cucarachas –me contestó un hombre de barba cana que no paraba de fumar y, a un tiempo, usaba el ventolín de forma compulsiva.
–¿Pero, algo habrá que hacer? ¿No le parece, amigo?
Le pregunté al verlo tan negativo y poco comprensivo con los detenidos por los servicios secretos.
–Claro que tenemos que defendernos, pero todo a su tiempo, no comprendes ¡Cojones! ¡Rediós! Que esos hijos de puta hacen la vista gorda de la toma de las Islas Canarias, que ya está todo pactado en la metrópolis; el colmo ha sido el bombardeo con los penúltimos avances del yanqui. Fue un escarmiento, un “aviso a navegantes” y la avanzadilla fue capitaneada por pilotos españoles del eje antiterrorista procedentes de Marruecos/EE.UU. Y ustedes jugando a los comanditos de mierda. Con sus batallitas nos colocan al borde del precipicio, caen en sus provocaciones, nos hacen peligrar a todos y, lo que es peor, justifican sus tropelías en el norte de África.
–¿Usted cree lo que dice? ¡Cojones! Hábleme con el corazón. ¿Usted cree que nosotros justificamos con nuestra lucha el que se apropien de las islas; o por el contrario, somos nosotros los que estamos parando esta nueva conquista? ¿Acaso pretende que al igual que hicieron los españoles con el Sahara Occidental, se lo entreguen en bandeja y después decir, como ha sucedido ahora un siglo después, que hay que respetar el status quo?
Me molestó la encendida diatriba que dedicó a mis compañeros detenidos y la carencia de la más mínima comprensión y respeto con unos patriotas canarios, muchos de los cuales, se jugaban su propia vida en el enfrentamiento y algunos, según decía ahora la tele oficial, la perdieron.
Pero no me respondió, clavó las pupilas en el suelo de metal e hizo un gesto de fastidio y, por ello y a pesar de su edad, continué con mis reproches contra el sistema.
–Son valientes los que han muerto y se merecen un respetito, viejo. Al menos eso le debemos a los que se juegan sus huevos, sus ovarios, pues no quiero ser machista por las compañeras también abatidas por el bien de toditos los canarios. Lo fácil es lo suyo meter el rabo entre patas y a verlas venir.
Enfadado con mis insinuaciones por fin se digno contestar;
–A mí también me jode, me revuelve las tripas, me escalda el alma si es que la hay, pollo, pues si bien los curas dicen que “haberla hayla”, ellos no parecen tenerla.
Se rascó la barba mientras no paraba de echar humo por su boca y continúo sin dejarme la oportunidad de responder:
–Es que no comprenden que la lucha será dolorosa y larga, que no tenemos que vender vidas jóvenes, ni meter toda la carne en el asador; ¡ni de coña, Pollo! Ya que, demagogo de los cojones, mezclas ovarios y huevos, debes conocer el dicho popular de que “los huevos hay que llevarlos en distintas canastas, para que de romperse algunos otros sobrevivan.
–Usted no me entiende y no le contesto en su mismo tono histriónico por las canas que luce.
Indignado se llevó el dedo índice a los labios y, en un santiamén dejó el cigarro en la lata de sardinas que hacía de cenicero y mirándome fijamente al rostro permaneció mudo un instante. Ahora leía en sus ojos una profunda tristeza, había mutado su rostro crispado y sentenció:
–¡La lucha continúa, joven compañero! Es imperioso aumentar las cautelas y discutir hasta la más elemental jugada, incluso la que parezca más infantil escaramuza para con esos cabrones. Desgraciadamente nuestro objetivo de tirarlos al mar, de que se manden a mudar a sus continentes de donde llegaron, costará sangre sudor y lágrimas. Esos mamones disponen de un inmenso poder y, por desgracia, han logrado infiltrarnos algunos “vendepatrias” entre nuestras filas. La lucha durará eternamente para la escueta vida de un canario al día de hoy, será larga, cruel y sin cuartel para nuestros hermanos, si no abrimos los ojos y el cerebro, joven amigo. Quizás ni tú, que casi eres un niño, verás sus frutos –dijo Juan, acariciando con un tic epiléptico su mentón barbudo y respirando con una apnea asmática, encendió otro maldito cigarro virginio, de esos apestosos que tenían atufada la menuda estancia donde nos hallábamos.
–Llámelo usted como ¡coño! quiera, pero estoy cansado de ver tanta pasividad, cómo nos escachan como cucarachas y, cuando no acaban físicamente con nosotros y nos exterminan, nos apresan, torturan y descerebran. Eso viene sucediendo, de un tiempo acá, todos los días Viejo. Olvida que la llegada de Marruecos es una subida cíclica del agua en nuestras costas, se equivoca Señor, es un tsunami que acecha o lo paramos ahora, ahorita mismo o nos hace desaparecer del mapa como pueblo.
Me contestó con un nuevo pero:
–Pero es la puñetera ley de la supervivencia, unida a la autodefensa. No seas impulsivo que nada será peor que la precipitación en este aciago momento que nos toca padecer. Todo a su tiempo, nada contribuye la valentía absurda de los que se autoinmolan sin una estrategia de conjunto, sin un poco de materia gris. No hay que precipitarse, desesperar, si controlamos los tiempos precisos se impondrá la fuerza de la razón a la razón de la fuerza.
–¡Muy bonito!, miré usted que me gustan sus consejos. Yo creo que es cagalera amarilla lo que demuestra su discurso. Si no está dispuesto a luchar mándese a mudar al exilio, como muchos otros de los nuestros –le contesté molesto con la arrogancia de persona mayor, me pareció su responsabilidad cobardía. Y su arrogante tener la verdad de su parte, que incluso insinuaba que se daba el trabajo de hablar con un niñato como yo; intuía que sus palabras desprendían su perdonavidas discurso, con los mismos argumentos de mi padre que por desgracia también fue detenido días atrás.
Agradecía que me dieran cobijo en circunstancias peliagudas de represión ejemplarizante, la protección de un lugar no quemado cuando tan caro está amparar a un independentista y reconozco que se juega los cojones por mi persona. Deseo ser sincero y cada vez más detesto sus complacientes consejos con un sistema que persigue y mata a los nuestros–tragué aire que por poco me añusga ante la mirada ofuscada de Juan que aguardaba mis palabras, cabreado por las insinuaciones de cobardía. Callé y me conformé pensando que conocía a mi padre y por eso me hace el impagable favor de esconderme.
–Capullito cabrón, expláyate, escupe el veneno que leo en tu mirada, si te lo tragas te intoxicas, mamón. Dejaré que desagüe la calentura. Ya hoy me has insultado bastante con tus mariconadas e insinuaciones infundadas. Duerme algo, debes estar molido y después hablaremos. La nakba catastrófica aún no ha llegado y si sabemos mantener la calmar y canalizar nuestras fuerzas nunca llegará a estas islas que todos queremos libres.
Lo observé ofuscado retirarse renqueante. Tomó la puerta de metal, abrió, miró a uno y otro lado y desapareció con el cigarro apagado entre sus labios violetas. Me recosté en el jergón de esparto sobre una manta y mascaba mi cabreo recordando penosos acontecimientos recientes que aunaba con viejos problemas que, como decía mi padre, “a joderse toca, ¡hijo mío!” “Tiempos de las jodiendas que nos toca sufrir hemos de aprender”. La alternativa era simplona: o plantábamos cara o nos mandábamos a mudar de las islas, como antaño hicimos y cómo partieron nuestros antepasados para América. Había una diferencia, en tiempos pretéritos nos fuimos porque las islas no daban para vivir, pero ahora precisamente era todo lo contrario, se habían convertido en la joya de la corona por las inmensas riquezas del subsuelo y el valor geoestratégico.
Meditaba sobre las palabras de Bene, de cuyo destino poco sé, salvo lo que acababa de oír en el parte oficial. No sé si se encontraba entre los muertos o entre los detenidos o, eso deseé, entre los huidos: “Con la complaciente administración española y sus acólitos arribaron a las islas con la bendición de nuestras autoridades y grupos de presión angloamericanos. No se atuvieron a las denuncias de algunos a los que calificaron de inmediato de independentistas próximos al integrismo aunque no bajo héjira de Alá, sino la del Dios Católico, nos apodaban Cristianos integristas los marroquí en su prensa oficial. Lo que hizo saltar la chispa de la sospecha fue la rapidez con la que su limpiaculos pro marroquíes alabaron los logros en el Magreb por la monarquía alauita; su rey nos ha llamado, como una maldición, “hermanos”, para apostillar y calificarnos de sus “amados súbditos”. España y sus gobiernos ya no querían a Canarias y la ayuda que prometieron la olvidaron tras la venta. Qué importa que en Canarias sea calificado de socialista, comunista. Eran la misma mierda como se encargaba de denunciar Dipar. Se califiquen de socialistas, coalición de izquierdas o de derecha pura y dura, han vendido las islas y sus aguas a cambio de participar en la tarta del petróleo y del nuevo reparto del Continente Africano donde, bajo la excusa del desarrollo, han plantado, de nuevo, a sus multinacionales globalizantes. Son un secreto a voces los acuerdos de Repsol y la British Petroleum y las norteamericanas Cheyron y Conoco-Philips. Ahora tienen una disculpa y sólo se habla de Canarias, como plataforma para llevar una vida mejor al tercer mundo negro, quizás al cuarto, al quinto; ¡qué leches! el puesto que ellos quieran darle para justificar sus tropelías de su neocolonialismo; todos compiten por sus personales e intransferibles intereses, el gigante francés, el británico, el alemán, el europeo, el asiático se reparten el continente. Ya disponen del cupo de inmigrantes que les hagan los trabajos que no desean sus naturales”.
Recordé las palabras de mi padre, mientras le detenían y sacaban a empujones y culatazos, sólo unos instantes antes habíamos sostenido una agria discusión sobre la lucha contra el invasor que sólo era invisible para los ciegos u oportunistas de turno:
–Ya soy viejo para que un niñato me hable de lucha por la independencia de las islas cuando sin la protección de España seríamos pasto de las apetencias de Marruecos, ¡hijo! Con las manos esposadas, camino del vehículo del ejército, sus ojos encorajinados por el trato recibido me miró para que callara. Me suplicó con sus cejas entornadas que lo detuvieran a él era suficiente. Me contuve, tenía razón, nada podía contra sus armas especiales y aunque, en ocasiones, me arrepiento de no responder a los matones que se lo llevaron aduciendo una orden judicial; pero fue práctico. Y comprendió tarde, sobre su cuerpo conformista, pero por fin entendió las razones que llevaban mis palabras en la acalorada bravata de apenas unos segundos antes.
Muchos compañeros han sido detenidos bajo la acusación de peligrosos terroristas, de miembros del Movimiento; quizás sea la última vez que pueda protestar antes de mi captura. Como a muchos han puesto precio a mi cabeza y a la de mis próximos, la de quienes hemos permanecido en las islas para defenderlas, sufrimos en nuestros morros la represión consciente de que su mejor estrategia consiste en exterminarnos, aplastarnos como se despanzurra una cucaracha sobre la acera o una pulga, un piojo entre las uñas. Se ha abierto la caza de los calificados, sin recato, por los poderosos medios de presión de los lobbies asentados en Canarias de “terrorismo independentista” “soberanistas”, término al uso.
Maldigo al invasor y me saltan las lágrimas cuando pienso en el tétrico futuro de los nuestros y de nuestra tierra y recursos naturales: Petróleo y plataforma de expolio del continente negro, como la autopista que uniría Fuerteventura directamente con el continente, en un principio se dijo que para el transporte del petróleo, el gas y otros minerales, luego supimos que de transito a las islas, por donde pretendían llegar a diario sus carros de guerra. El turismo se ha trasladado de las islas a las costas del continente próximo. Incluso el color del mar en nuestro archipiélago ha cambiado: escasea el azul y sobra el verde. El aumento de aportes de fósforo y nitrógeno en sus aguas ha estimulado el crecimiento de algas costeras, cuyo oxígeno consumen al descomponerse hasta asfixiar la fauna marina creando zonas muertas que se expanden por la plataforma costera; el deterioro es global debido al desorbitado vertido al mar de materia orgánica y nutrientes. Montones de basura se acumulan en las profundidades, plásticos flotando y suciedad contaminante recubren nuestras otrora famosas playas, las que fueron el principal reclamo para turistas; los desperdicios e inmundicias humanas son traídos por los caprichos de las corrientes y el viento. La acidificación de las aguas costeras por el CO2 ha maltratado nuestro ecosistema marino; si no fue suficiente con los muelles de avituallamiento de Granadilla y otros en las distintas islas, sobre todo en las orientales se sumaron los oleoductos y complejos petroquímicos y el crecimiento desmedido de la población han empeorado el ya desastroso panorama. La poca agricultura ha desaparecido, apenas queda un poco de subsistencia en Las Alturas, casi todo llega a las islas de afuera y, ahora, la táctica para sus antiguos propietarios que han marchado para el continente, es reconvertir los viejos hoteles en complejos para los agregados militares que han plantado aquí su cuartel general de gendarmes de su boyante negocio e ingentes cantidades de mano de obra que trabaje en sus complejos petroquímicos. Nuestros hombres de negocios han cambiado de finca y propietario, pues quien no la cuida “le ponen medianero” y ahora destrozan, como antes depredaran el archipiélago, todo lugar donde alcanzan sus negocietes; las migajas que les dejan las multinacionales aparentemente asociadas a sus mismos intereses. El paro ha aumentando entre los nacidos en la isla, creciendo la insatisfacción de nuestros hombres y mujeres peor preparados que tienen que inmigrar, camino de donde llegaban los parias buscando mejor vida, la ruta se ha invertido; ahora los cayucos y pateras han modificado su ruta. De donde venían van y a donde ahora van, antes venían.
Los comités de defensa de las Islas, organizados en el MIECO han sido desbaratados en su mayoría; no sólo se nos tortura y aplican las técnicas estudiadas en Guantánamo, el Líbano, Palestina, Nigeria, Libia, Afganistán, el Aaiún, etc. sino que se nos desprestigia, a la orden de que el mejor independentistas es el muerto o el descerebrado, después de practicarle las nuevas técnicas de chupada de cerebro. ¿De quién fiarse?, estábamos infiltrados hasta la médula. Sin embargo aún lograron organizar las defensas unos pocos en grupos reducidos que se reunían con todo tipo de precauciones, siguiendo un rosario de controles y llevando a raja tabla un protocolo no escrito pero estricto. Una pena inmensa me hace apretar las mandíbulas y tragarme la saliva ácida, espesa que me anega en la garganta.
¡Pobres islas!, ¡desgraciada de nuestra gente! Paga el precio del no habernos preparado para las plagas que devastan nuestra sociedad, nos inundan de todo tipo de drogas, la juventud adicta a las variopintas porquerías de diseño, ajenos a los problemas que le rodean, presos de la dejadez oficial que ya ha dicho su última palabra sobre nuestro futuro; los medios de comunicación en manos de los que nos invaden, ultraderecha sudamericana, yanquis, marroquíes y las autoridades sumidas en el letargo de los sobres y prebendas que los actuales amos dejan caer de sus mesas de opulencia. Ahora, católicos e islamistas metidos en contiendas religiosas traídas y fomentadas desde la elite dominante, que nos enfrasca en patéticas disquisiciones sobre qué Dios es más poderoso, ya sea Alá con sus profetas o Jesús con sus clérigos contrarios al aborto, al matrimonio gay, pero ciegos ante la guerra y la tortura: qué si la reconquista de los viejos reyes católicos, que si el wafq islámico nos amenaza, que si el integrismo católico es más peligroso. Mientras tanto las obras sociales se han dejando en una rampante pléyade de ONG más pendientes de buscar subvenciones que servir a los intereses del pueblo.
Divide e imperas ya decía el emperador romano cuando dominaba el mundo conocido y siempre ha dado resultados para el que conquista

Febrero 2010



martes, 12 de marzo de 2013

CHORIZOS DE LANZAROTE


CHORIZOS DE LANZAROTE

Articulos recordatorios de
Miguel Angel Diaz Palarea

¡Quien te ha visto y quien te ve, Arrecife de mis amores¡
¡Trincar y trincar; un ladrillo en el camino les dijo que su destino era trincar y trincar, mamar y mamar…!
Dice el dicho popular que: “quien se acuesta con niños se levanta meado” y, por supuesto, “quien juega con mierda termina cagao y bien cagao”.
Me entran ganas de llorar de rabia ¡Quien te ha visto y quien te ve Arrecife de mis amores¡ Lanzarote abriendo primera plana de los periódicos y no por su belleza lunar. Isla mágica ridiculizada por una pandemia de golfos infectos, sudados chorizos y no precisamente de Chacón, indecentes ladrones, sucios trincones, pestilentes cuatreros del ladrillo, aprovechados de mierda que ridiculizan los arrecifes de mis amores. Echo de menos mis carreras infantiles tras el camión del hielo, mis baños en el Reducto, mis asaderos de piñas y sardinas en cualquier playa, mis fiestas de San Ginés de jarea asada y cubalibre a discreción, mi amor en bailes de media noche. Ahora todos en el “bailad malditos” de que quien roba con descaro es un “fulano” de película del Oeste, un Clint Eastwood en “Por un puñado de dólares”, de media barba y chaqueta de Armani. En Arrecife en sus clubes privados de postín, rivalizan en quien colecciona más coches de alto estánding, en quien la tiene más larga y no precisamente la picha, sino la otrora falúa, convertida en yate de film de ricachones.
¡Lanzarote quien te ha visto y quien te ve! Mancillada, en el fango de las lenguas de la riqueza fácil que inauguraron Los Felipe Gonzáles de la época del baile del rico: ¡a mamar, a mamar, a mamar! y yo les digo a mamarla al talego que es donde deben estar mamando barrote; la década neoliberal de los pesoistas & Solchagas que enviruzaron la isla con la fiebre desmesurado por el vil metal, por enriquecerse en unos días al socaire del ladrillo y las mafias del tráfico de todo, incluso de influencias.
Me contaban en Lanzarote, en las pasadas vacaciones, que quién no se hace rico en un santiamén es porque es un memo ignorante, con lo sencillo que resulta meterse en política y a:
-¡Trincar, trincar y trincar; un ladrillo en el camino les dijo que su destino era trincar, trincar y trincar¡
-Iba subiendo de tono el estribillo cabrón con un principito, presuntamente trincón. Todos con la mano en el talego del gofio común, comandados por el jefe desde el talego ante el silencio cómplice de “todovale”, vale y si se tiene el bolsillo repleto mejó, que mejó que má mejó, mis cuates. Pocos partidos en la isla parecen librarse de esta fiebre ladronzona. Depositar el culo en un mullido sillón en un Ayuntamiento o en el Cabildo les convierte en ciegos, en corruptos cómplices del expolio de la isla quemada por volcanes. Hoy día, en Lanzarote campa una colección de bandoleros que insultan a las buenas gentes de aquella preciosa isla, otrora remanso de paz; la prefiero pueblerina, pero pacífica y honrada, sin tanto glotón de cemento y hormigón.
-¡Trincar, trincar y trincar; un ladrillo en el camino les dijo que su destino era trincar, trincar y trincar¡
Se multiplicaron por mil los decibelios del estribillo; espero que continúen cantándolo desde la prisión de Tahiche que allí tienen a un consolidado catedrático de la indecencia.

viernes, 5 de junio de 2009


sábado, 9 de marzo de 2013

¿QUÉ TRAMAN?


¿QUÉ TRAMAN?

Articulos recordatorios de
Miguel Angel Diaz Palarea

EN ESTE MES DE ABRIL/2009 PULULAN EN LAS ISLAS, COMO SETAS BAJO PODREDUMBRE, LOS INTEGRANTES DE SERVICIOS SECRETOS DE ALGUNOS PAISES CON INCONFESABLES INTERESES EN EL MAGREB.


Este 25 de abril de 2009 se cumplirán 31 años desde que a las 20,30 horas de 1978, los Servicios Secretos Españoles en Argel, parapetados tras sicarios, tramaron asesinar al líder del MPAIAC. Exclamo, con todas sus palabritas y consecuencias, que el vil crimen fue urdido por sectores de los servicios secretos españoles; grito alto que maquinaban descabezar al Movimiento Independentista Canario, que en aquellos meses trataría en los organismos internacionales la independencia de la última colonia de España en África. Con estas aseveraciones no hago otra cosa que reproducir el contenido de la sentencia de 1 de octubre de 2003, de la sección segunda de la Audiencia Nacional, Sala de lo Contencioso-Administrativo, (R. 1588/99), que condenó, sin paliativos, al Estado Español por un “crimen de Estado” y, me sostengo en la también sentencia, la dictada por la Sala de lo Penal de dicho Tribunal de Orden Público, léase Audiencia Nacional, del 14 de julio de 1990, donde se escribe negro sobre blanco que fueron sectores de los servicios secretos los que pretendían asesinar a Don Antonio León Cubillo Ferreira; es decir, acallar la voz de Canarias ante la Comunidad Internacional.
Este frío mes de abril, algo turbio, se mastica entre obscenos colmillos de hiena en las islas, corren vientos crispados en el frente españolero en nuestra tierra colonizada. Los trapiches con Marruecos y sus aláteres del petróleo y gas natural quedan con el culo al aire. Ya el frente rojo y gualda dio lecciones de democracia en Euskadi con un vergonzoso y vergonzante tongo: han pactado llevar al talego a todo aquel que exprese sus ideas y hable del derecho a la autodeterminación de los pueblos. Amordazar, amenazar, excluir y, si con ello no obtienen su objetivo, me temo mis cuates, creo muy mucho que a esos desalmados poco les importará la senda a tomar y menos aún quien caiga en sus refriegas, emboscadas desiguales.
-Todito por los pendejudos cojones del toro negro de su Santa España. -Chillan sus hienas rodeando a la victima a despedazar, a masacrar.

Quien ponga en duda la sagrada unidad de su Patria de Inquisición se las verá con sus fondos de reptiles; cuentan con el silencio cómplice de sus compañeros de correrías, con sus politiquitos democratitos solo de boquilla para fuera y, sobre todo, van de la manita “Pepe Luí” con su sector de su prensa vendida. Según me cuentan al oído, han informado por lo bajini, con una sonrisa ruin, que se cuece una celada milimétricamente diseñada desde la metrópolis para cerrar la boca de los independentistas “de mierda”; enmudecerlos por siempre jamás. Confían y confían bien que sus pollos en la colonia miraran a otro lado, como ya nos tienen acostumbrados. Su santa espada justiciera, la de Santiago que une a España, la de los Reyes Católicos que ahora un obispo facha quiere canonizar a su Reina Católica y Apostólica, la que masacró bajo la sombra de una cruz a nuestro pueblo y a pueblos hermanos en el Continente Americano. Les robó sus identidades y riquezas; les esclavizó y vendió como animales de carga para sufragar sus gastos de viaje y las soldadas de sus raleas de borrachines y pendencieros que le acompañaban en la rapiñas.
Afilan sus cuchillos jamoneros en sumideros del poder, destapen sus escopetas. Comentan estas apestosas hienas, entre sangrientas babas de odio y desprecio hacia los canarios, que “el fin justifica los medios”, pues defienden la unidad de su egregia España, la de Santa Teresa de Jesús. La de calzoncillos de raso, camisa blanca ensangrentada; insinúan, como antaño, que “muerto el perro se acabará la rabia”.
Se comenta que entre los fondos de reptiles asentados en las Islas se planea dar un golpe a la “deriva soberanista”; Gritan satisfechos con su hazaña: que pretenden estos bobomierdas y se jactan en sus restaurantes de postín ante un buen vino español, sobre el desaguisado entre las filas independentistas con su plan de emergencia. Sus hombres pululan y nacen como setas en la lóbrega podredumbre. Al parecer, estos acontecimientos tendrían lugar en los alrededores del día 25 de abril. Precisamente cuando se cumplen 31 años del atentado planeado y desplegado por los servicios secretos españoles; noche en que fue vilmente acuchillado Antonio León Cubillo Ferreira. Salvó la vida de milagro, pues hasta en eso son unos rebenques, y hoy está postrado en una silla de ruedas. No cometerán, me temo, los mismos errores de cálculo y los zarpazos de sus hienas carroñeras serán contundentes y demoledores. Claman:
-“Que se jodan por joder e insultar a nuestra patria”.
Les escuece que se aproxime el año 2010 en que, en cumplimiento del derecho internacional, tengan que sacar sus garras de estas islas al norte de África. Pero que carajo les importa el derecho internacional, se lo pasaran por la entrepierna, como han hecho con el pueblo hermano del Sáhara. Con besos en la boca a la monarquía alauita, les dejarán las manos libres; me temo que también con el beneplácito de Obama, de Sarcozy y de otras potencias imperialistas con inconfesables intereses en el Magreb nos putearán. Ya el monarca dispone, pululando en la isla, de miles de integrantes de su oscuro servicio secreto; ya han tomando asiento en puestos claves de nuestra economía y lo que más duele es que se hallan a su mesa, recogiendo las sobras que caen de sus banquetes, algunos canarios, presuntamente independentistas, vendidos al oro negro del imperio del terror en el norte de África. No en vano, la cuña que más duele es la del mismo palo. Siempre habrá pelotas. Me gustaría recordarles que, en todos los procesos de independencia, han tenido que huir con sus valedores con el rabo entre patas.
Olvidan que este sentimiento de emancipación ni con la muerte de algunos amordazará al sacrificado pueblo canario; por el contrario, aumentará las ansias de libertad y soberanía con el paso del tiempo; crecerá estas ansias de independencia entre los hijos del colonizado pueblo canario que luchará pacíficamente, pero sin descanso, hasta que se logre, de nuevo, romper las cadenas que nos apresan a España.



lunes, 4 de marzo de 2013

SANTA CRUZ DE TENERIFE, POBRE SANTA CRUZ DE TENERIFE CON TANTO MERCACHIFLE


SANTA CRUZ DE TENERIFE, POBRE SANTA CRUZ DE TENERIFE CON TANTO MERCACHIFLE
Articulos recordatorios de
Miguel Angel Diaz Palarea

El pueblo de Santa Cruz los ha trincado, les ha descubierto con los pantalanes gachos. Ciudadanos de Santa Cruz, ayudados por gente valiente, se revela contra los insaciables de siempre y contempla, ya sin asombro por lo acostumbrado, lo que mana de sus negocietes: la verdosa, gelatinosa y apestosa purulencia de su pus; las excrecencias de sus trapisondas; los zerolines de proceso en proceso, que me juego un huevo –perdón por lo vasto, pero el símil lo requiere- que se presentará a las elecciones al Parlamento, agarrado como garrapata, con su último aliento, a sus privilegios judiciales; los bonitos, hermosos de obra en obra, si es con dinero público mejó que ma mejó, y con información privilegiada ma mejó entodavía; los trotamundos trenores, corre que te pillo de paraíso fiscal en paraíso fiscal y si no sigan el hilo; los plasencia con sus chaslenes y palacetes, mientras los desgraciados de Chovito a la puta calle. Les importa un pedo sus gritos; los adanes que sin puestito político, se dora su futurito calladito, mudo como una puta, pidiendo perdón a las prostitutas por la comparancia; los tiburones del cemento, asesinos del medio ambiente; los áticos, atiquitos que se han forrado de oro con sus chiquitos; sus gatitos y gatitas se han transformado en fieras corrupias y carroñeros peligrosos para con nuestras puteadas islas; los gonzález, patrón de patrones. Qué dolor me embarga al pensar que a los pobres africanos les toca sufrirlos con sus negocietes de dinero sacado a golpetazos al pueblo llano canario; los adalides del perverso cemento y el ladrillo que transforman en oro, oro para ellos y solito para ellos; que son los elegidos por el dedo del cargo político incrustados por ellos mismos en campañas engañosas con “sus” dineros; los del pelotazo, pelotazo bis, y tiro porque me toca, en un abrir y cerrar de ojos y no olvidemos a los pesoistas que recogen las migajas que caen de sus mesas de favores; que se burlan del pueblo con mentiras y medias verdades, entre copas emponzoñadas 
en restoranes de lujo. El Ayuntamiento de Santa Cruz ha sido cuna de pesoistas de gaznate abierto a prebendas. Tengan vergüenza y mándensen a mudal.
Su desvergüenza llega a comprar científicos que han virado la espalda a la sapiencia y han sido abducidos, virados en charlatanes de quincalla de tres al cuarto, pasando de taberna de chochos, vino ácido y serrín, a empotrar sus posaderas en restoranes de postín.
Los cebadales ¡no, que no, “jolines”, como dicen los de pafuera, que no, no, no y no, leches! que raspa las piernecitas de las niñatas; las incultas e indocumentadas de ojos pintarrajeados de la derechona; que cuando van a la playa no desean restregarse sus piernitas depiladas con esas malditas algas que le han quitado de su ensalivada boca el Puerto de Granadilla; les han descubierto e impedido que multipliquen por cienes y cienes de miles cada uno de sus euros. Qué buenas son y qué generosas con nuestro pueblo. ¡Carajo! ¿te parece poco que en sus negocios familiares nos regalen dos puestitos de jardineros en sus campos de golf? Campos de golf que roban el agua a nuestra denigrada agricultura. Qué generosonas son esas señoritingas que mienten cuando dicen querer a nuestras islas Canarias. Las quieren solito para ellas, para que tengan jardineros, obreros a cuatro euros, sirvientes que limpian sus mierdas. Ellos son los elegidos, los tocados por el dedo del dios divino en sus iglesias, mortificado por un clero predominante de espaldas al bienestar general, incluso a las ideas de igualdad de un tal Jesús de Nazaret al que dicen, de boquilla, adorar y dejan caer con estruendo, unos eurillos en el cepillo, que se mamará el “monaguillo”.
Les quitan a los ciudadanos de Santa Cruz para multiplicar su repleto e insaciable buque. Que el milloncito de euros les pare multitud de milloncetes y entre menos a repartir, “mejó que mejó”; los insaciables, los ávidos del negocio negociete; los del pelotazo de las Teresitas, que han hurtado una playa al damnificado pueblo de Santa Cruz de Tenerife; los que se dejan ganar en Tebeto y en otras montañas de Fuerteventura y Lanzarote; los del Parque Marítimo, vergüenza de César Manrique y sus inconfesables amistades peligrosas; los que siempre salen con el buche repleto y babeante.
Que conste que los pongo con minúscula porque entiendo que la categoría de su honradez no merece mayúscula, ni de coña, mis cuates.
La legión de lameculillos y sicarios ya pregonan en sus medios de comunicación las bellezas del Plan de Ordenación de Santa Cruz de Tenerife; tengan vergüenza y no se vendan otra vez; tengan una pizca de dignidad, mis cuates, que su culo ya está al aire como el tiempo dejará clarito –sus artículos quedarán impresos-: los expondrá, como un cuadro surrealista, con sus pelos, pendejos, granos, granitos, forúnculos y pústulas violáceas; me traen a la memoria las buenas “plumas” que fueron compradas por un puestito, por supuesto bien remunerado, mientras degustaban un vinito godo godete; la plumilla de los puritanos españoleros, “zurdos” de toda una vida, matadores de nacionalistas, inventadores de patrañas, periodistas a sueldo, vergüenza de aquella profesión; los “encantos billetiles” que han quedado abducidos –porque se dejan, que conste-, les hacen vender su alma libre al diablo de la grosera e incivil especulación. ¡Viva su culo y sólo su culo! –perdón por tanto culo-. Cuando los señalan como ejemplo de escoria, encorajinados, gritan: ¡la verdad me importa un “peo”, tenga yo el bolsillo repleto que el pueblo me suda los huevos; su bienestar, el del sudado y humilde Santacrucero me las trae al pairo, me afecta un bledo, dicho en godo ramplón; tenga en cuenta, dicen gozosos: que con unos eurillos perversos, estoy satisfecho, que con mi indigna dignidad no estoy para repartir besos! Pobres desgraciados santacruceros, que ya tienen bastante con el carnaval, ya sea de Oñate, de Plano o de cualquier otro sinvergüenzón, dicho todo esto con el cariño de la Ni fu ni fa. Me apunto la paternidad de la frase.
Para terminar les traigo la canción ya publicada en http://www.tamaraguas.blogspot.com <>:
¡Construir, construir malditos! ¡Ladinos, bobos y beatas de diaria comunión, que papá Dios ha llegado con sus ideas de salvación!
País de adoquines, piches, cemento, revuelto con picón, rofe y arena de playa. ¡Viva la construcción!
País de apartamentos, adosados, mamotretos, carreteras y “retondas” campos de golf, viva el gangocheo facilón. ¡Cojón, cojón y más cojón¡
País de Espabilados ¡Desalmados del trinque! ¡Sanguijuelas del medio ambiente! ¡Viva el vacilón¡¡Cojón, cojón y más cojón¡

La mordida como método ¡La campaña electoral bienpagá! ¡El politiqueo de influencias! ¡Viva el vacilón!¡Cojón, cojón y más cojón¡

¡Desvergonzados! Pendencieros del ladrillo ¡¡Viva el enriquecimiento Express! ¡Viva el billete al bolsillo ¡ ¡Viva su bienaventurada cara dura¡¡Vivan sus indecentes discursos para analfabetos y apesebrados! ¡Qué bonito!, ¡que carita para un gofetón!, cuando pregonan:
-Si descuartizamos nuestras riquezas naturales, lo concebimos porque somos buenos, hermanitas de la caridad, nos afanamos sin descanso para enriquecer a nuestro, que carajo digo, “su” pueblo, ¡Viva el pelotazo de la construcción!¡Cojón, cojón y más cojón¡

Santa Cruz de Tenerife y sus costas proyectadas con cerebro de hormigón, Mogán, Arona, Adeje, Arrecife, Teguise, El Rosario, Candelaria, Telde… ¡Viva el negocio, compadre, mi cuate…! Que las malas mañas las aprendí en la Venezuela de la mordida y el negocio ramplón. ¡Teresitas!, ¡Teresitas!, que lo que las Teresitas a políticos corruptos procura, ni dios se los debe quitar. Teresitas, las Teresitas de arena rubia del Sáhara. Cantan, los embobados con tanto carnaval, con un estribillo vacilón:
-“Que buen gestos público que de sopetón me convierte en millonario y el alcalde en parrandas y rosarios. Con dinero del pueblo desgraciado tengo el negocio asegurado”. Que continúe la canción.
Aquellos de la construcción son nuestros padres, frutos del putiferio económicos, padres de “su” patria canaria, del enriquecimiento mamón, del robo al pueblo damnificado, dormido por el cantar adulón.
¡Fuera del campo nacionalista los corruptos y mamones¡; que Canarias, nuestras queridas Islas Canarias, nuestro archipiélago necesita gentes honradas, hombres y mujeres que las defiendan de corazón y no de perversos políticos de rostro ramplón que sólo defienden su bolsillo e insultan a los independentistas con su egoísmo gorrón.

Miguel Ángel Díaz Palarea, 31 de diciembre de 2009