VINIERON POR MÍ
Determinados personajes, un tal Pérez bate récords, se dedican,
desde la mentira, a la ofensa y la descalificación a otros políticos como el
ministro Ábalos. Este tal Pérez no parece haber leído el artículo 18 de la
Constitución, que garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y
familiar y a la propia imagen.
— El ultra Alvise Pérez difunde imágenes privadas del ministro
Ábalos en su domicilio
JAVIER IZQUIERDO
Nuestra
Constitución, nuestro marco de convivencia: palabras que se utilizan
frecuentemente si bien, en ocasiones dudo de que se digan desde la lectura
previa de la misma, desde la reflexión de su contenido y desde la asimilación
de los valores que propugna.
Hace unos días,
Hana Jalloul, española de padre libanés y secretaria de Estado de Migraciones,
se ha visto sometida a vejaciones en Twitter por su origen, agravadas, como no,
por ser mujer. Si el articulo 10 de nuestra Constitución dice que, entre otros,
la dignidad de la persona y el respeto a los derechos de los demás son
fundamento del orden político y de la paz social, es evidente que quienes
vomitan ese tipo de expresiones en las redes sociales no deben conocerlo o que
sus mentes son incapaces de comprenderlo o, peor aún y no descartable, que su
maldad no admite esos valores constitucionales y conciben otro orden social en
el que la deshumanización y el maltrato en toda su amplitud a aquellos a los
que se sienten superiores (por sexo, raza, origen, orientación sexual,
circunstancias sociales...), está plenamente justificado.