SITUACIÓN DE COLAPSO DE LOS SERVICIOS DE
URGENCIAS DE CANARIAS
INTERSINDICAL CANARIA
Por la situación de las Urgencias y para
para preservar la integridad vital de pacientes y usuarios, los responsables
del SCS y de la Consejería de Sanidad deben ser inmediatamente sustituidos.
Así lo han manifestado los
representantes de Intersindical Canaria Pablo Febles, Pedro Eloy Martín y Caty
Darias, en la rueda de prensa celebrada en el día de hoy.
La saturación de los Servicios de Urgencias en Canarias es consecuencia del colapso crónico del conjunto del sistema sanitario público que venimos arrastrando en las últimas décadas. En base a múltiples indicadores, se encuentra a la cola del estado español y tiene que ver con una gestión política basada en potenciar y mimar el desarrollo del negocio de la sanidad privada, creando para justificar esta medida ideológica, deficiencias en la Pública de las que luego se nutren. Por ello, ni en infraestructuras ni en recursos humanos se dota de acuerdo con las necesidades reales de la población asistida, y, por tanto, no se está garantizando el derecho fundamental a la salud de la ciudadanía canaria. Algo grave está ocurriendo cuando la esperanza de vida del canario pasa en el año 2023, del puesto 6 al 13 en el conjunto de comunidades autónomas.
El desaforado aumento de la población,
sobre todo foránea y migratoria, supone un incremento del 27 % (460.000
personas) en los últimos 10 años, a lo que hay que sumar 18 millones de
turistas al año. Con este crecimiento, no se han creado prácticamente camas
hospitalarias. Por ello, o frenamos el crecimiento de la población que se
asienta en Canarias o incorporamos una media de 300 camas más anuales en el
sistema sanitario público, con las correspondientes infraestructuras y
equipos de profesionales. Aun así, previamente habría que cubrir el déficit ya
existente que demanda la población actual.
Otro factor fundamental que afecta a las
camas hospitalarias es el abandono que practica el gobierno de Canarias hacia
los pacientes sociosanitarios, lo que tiene como resultado un déficit de más de
8.000 plazas alojativas de este tipo. Por ello, el servicio sanitario público
se ve obligado a albergar a pacientes crónicos y dependientes vulnerables que
ocupan hasta 600 camas hospitalarias en detrimento de los pacientes
en espera en los servicios de Urgencias.
Añadida la sobrecarga del trabajo por lo
reducido de las plantillas, las condiciones laborales y salariales indignas,
así como de la precariedad laboral y el abuso de temporalidad, condicionan que,
principalmente los profesionales médicos y de enfermería con experiencia,
acaben abandonando la sanidad pública y los Servicios de Urgencias, hacia donde
se les oferten mejores condiciones laborales, mayormente la privada.
El HUC, otra cara de la moneda que viene
sufriendo 25 años de discriminación por parte del SCS
En el HUC, tenemos que hablar de un
proceso de más de 25 años de deterioro progresivo donde se ha ejercido el trato
discriminatorio de carácter presupuestario por parte del Servicio Canario de
Salud. Podemos afirmar que los 700.000 habitantes del Área Norte de Tenerife
y la Palma, que deben ser asistidos por el Complejo Hospital Universitario de
Canarias, sufren segregación desde el punto de vista de la asistencia
sanitaria.
Aunque es imperiosa la necesidad de construcción
de una infraestructura hospitalaria sanitaria de tercer nivel en el área norte
de la isla de Tenerife, en tanto se produce, las posibles soluciones paliativas
al colapso crónico del Servicio de Urgencias del HUC, no se reducen, tal como
ha anunciado el SCS, a la realización de obras menores, cambios de circuito de
pacientes o a la readaptación de turnos, sino que pasa por la incorporación de
efectivos de todos los grupos profesionales, poniéndolos en el centro del
diseño del funcionamiento del Servicio. Hay que recordar que, a 900
metros del HUC, hay otro hospital de tercer nivel, La Candelaria, de análogas
características, cuyo Servicio de Urgencias cuatriplica la dotación de personal
y que, con motivo de previsión de colapso, se refuerza el personal disponible.
En el Hospital Universitario de
Canarias, no hay espacios ni privacidad para hacer el triaje a la llegada, ni
para atender a los pacientes en el transcurso de las largas horas que esperan
para ser trasladados desde las Ambulancias, situación que se repite, durante
días, a la espera de una cama de hospitalización o un tratamiento en un
pasillo, en una camilla, sillón o silla. Estos largos periodos en los cuales
hay que seguir reevaluando al paciente podrían reducirse con una adecuada dotación
de médicos, y reforzando además con personal de enfermería los intervalos
destinados a los cuidados básicos y la administración de medicación. Otro
aspecto fundamental es la gestión de las escasas camas de hospitalización
disponibles, donde se deben priorizar altas y desarrollar los Servicios de
Hospitalización a Domicilio, así como redimensionar el Servicio de Transporte
Sanitario.
Además, hay que acabar con el
parasitismo de la sanidad privada concertada. No es de recibo que, mientras
seleccionan el tipo de pacientes con intervenciones quirúrgicas más rentables y
con menos probabilidad de complicaciones, no se les exija la misma
“solidaridad” con los pacientes de mayor edad y con patologías médicas
complicadas. Por ello, mientras dure la actual situación de bloqueo, el
SCS debe obligar a la privada-concertada, con carácter inmediato a dar atención
sanitaria a los usuarios de las Urgencias, sin necesidad de ser
ingresados en los servicios públicos, o a aquellos otros, que deban continuar
en observación.
Pero para agravar aún más el problema de
la falta de camas de hospitalización, en el Hospital Universitario de Canarias
hay 140 pacientes con alta administrativa que precisan recursos de atención
sociosanitaria de los que no se dispone por falta de desarrollo presupuestario
y mala gestión en esa área del gobierno, y que ocupan camas del tercer nivel de
atención en detrimento de las personas que sí precisan este tipo de recurso.
Los pacientes sociosanitarios deben ser de inmediato ubicados en sus recursos correspondientes.
Para Intersindical Canaria, nos
enfrentamos a un grave problema de gestión y exigimos de la consejería de
Sanidad una evaluación global de la situación de las Urgencias Hospitalarias,
con la participación de los trabajadores, y dentro de ella, que se analicen las
disfunciones que tiene el Servicio de Urgencias del HUC y por qué. Para nuestra
Organización Sindical, sólo con una adecuada gestión leal con el servicio
público, recursos humanos, materiales e infraestructuras, se puede dar solución
a la imagen constante de los pacientes hacinados en antesalas, salas y pasillos
del Servicio de Urgencias del HUC a la espera de atención. Una espera que
multiplica la posibilidad de fracasos asistenciales y que los trabajadores de
la sanidad pública no estamos dispuestos a seguir asumiendo como hecho
normalizado. Si no es así, y para preservar la integridad vital de pacientes y
usuarios, los responsables del SCS y de la Consejería de Sanidad deben ser
inmediatamente sustituidos por su temeridad y negligencia.
Canarias, 23 de enero de 2025.
Federación de Salud de
Intersindical Canaria
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