viernes, 6 de julio de 2018

LAMENTO CANARIO


LAMENTO CANARIO
JM AIZPURUA
Ayer, el oasis periodístico NACION CANARIA (que hace que a uno le apetezca levantarse por la mañana) publicaba dos diferentes lamentos plenos de razón y canariedad: eran del gran Anghel y del Movimiento UPC.
Como peninsular y vasco, me siento aludido, dolido, impactado por un común lamento de incomprensión a la indudable causa de la nación canaria, que desde periferia y meseta de la península que compartimos con Portugal, Andorra y Gibraltar, es común denominador de las izquierdas estatales. Es cierto: nadie hace nada por Canarias y con lo de la hora menos y ahora con el 75% de descuento en vuelos, que celebran con gozo todos los parados y los pensionistas de 6oo €, creen los godos que ya se cumplió con las islas y que no protesten que los echamos y volverán en pateras. ¡Que cruel opinión muy compartida en la derecha mesetaria!
Yo desde un vasquismo atípico intento en este medio que otras naciones estatales y los señoritos del Estado, comprendan la realidad canaria, su nacionalidad, su situación colonial, su subdesarrollo europeo tras siglos de dominación colonial, y principalmente su absurda Autonomía, creada para otros lares, y que impide un abordaje a la complicada idiosincrasia del archipiélago que necesita leyes propias y recursos suficientes para cerrar la brecha con Baviera, Euzkadi o Cataluña, pues como europeos de la UE y por su potencial humano y geográfico, tienen derecho a ello.
 Vano esfuerzo pues no me hacen ni caso.
De siempre en la lucha antifranquista y en la clandestinidad transicionista, lo canario era algo desconocido por su lejanía y por que el MPAIAC iba muy por libre, mas unido a lo africano que a lo peninsular. Esa inercia se ha mantenido en estos 40 años de democracia y hay un muro de incomprensión mutua entre isleños y peninsulares.
Confieso que yo no tengo ni idea de como superar esa dicotomía sentimental, pues creo que la educación y orientación de los actuales canarios les une a Europa mas que a Marruecos y constituyen un apéndice africano de la UE. Pero ello debe darles unos derechos para que su condición de lejanía y archipiélago no constituya un impedimento para su desarrollo armónico con el resto de Europa.
Creo que lo que no hagan por ellos los propios canarios: no lo hará nadie.
Ser canario, creer en su nación colonizada, no es óbice para ser de derechas o creer en la españolización como mejor camino de futuro; es opinable. Pero negar la colonización o la nacionalidad canaria no es opinable, es la condición necesaria para considerarse canario con dignidad.
El nacionalista canario desde su condición nacional y colonial debe enfrentarse sin miedo al futuro. Su reto está en que debe a sus descendientes el correcto enfoque del futuro para que el bienestar social llegue a las islas. Nación, Estado, UE, África, son grandes opciones necesitadas de consenso canario para negociar desde el sentido propio y no desde las sobras autonómicas peleando con Cantabria o Murcia. No somos lo mismo.
Y desde las “históricas” Euzkadi, Galicia y Cataluña, debe asumirse que Canarias es la que tiene una historia más dañada y reivindicadora, y la solidaridad con ella debe ser una prioridad en sus planteamientos. No vale todos indepes y al vecino que lo zurzan: así seguiremos bajo el señorito godo que nos lanzará migajas de su mesa.
Podemos es algo que aún escapa a la mano del señorito godo y puede dar un vuelco al enfoque colonial mesetario, rompiendo con tradiciones absurdas y falsas de una nación española, que se comió a las demás y hoy vemos que se le indigestaron. Pero si no remamos todos a la vez, la barca seguirá inmóvil en la nada. Y M Punto tan tranquilo haciendo caja registrando.


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