miércoles, 18 de julio de 2018

DISTANCIAS


DISTANCIAS
JM AIZPURUA
¿Sabían ustedes como se llama la “cacista” que repartió su comisión por el AVE con el intrépido cazador de elefantes?
Zanganeh.
A mí, es lo que más me ha divertido de la historia porque, en una palabra, lo dice todo.
Los “lobbys” se despedazan para ocupar el nuevo lugar de chollo desde donde seguir zanganeando y fiesteando con ricos, nobles y funcionarios con mando a los que se arriman los políticos trepas, y todos juntos en unión seguir con el cuento de la Gran Nación en donde todos ellos chupan y pocos trabajan. El último timo, el de la transición modélica y la constitución perfecta, se resquebrajó, y no hay arreglo suficiente: los señoritos deberán hacer mejor las cosas para que la frau les siga amamantando en sus pechos europeos de mamandurria.

No creo que sean capaces de ello. Les falta distancia y realismo.
No entendieron que entre 1898 y 1921 se produjo el Desastre; las Españas ya no podrían vivir de colonizar y esclavizar y se acabó el invento de la monarquía española, que nunca dio otra cosa que vergüenza. La España de 500 Años había fenecido.
Repúblicas, dictaduras, monarquías, se sucedieron sin gran sentido, tipo “ocurrencia” para seguir mandando los mismos, sin importar que las naciones culturales y la colonia canaria fueran ninguneadas y las grandes masas populares siguieran en la miseria, huyendo a Europa o América para no morir de hambre.
Y cuando en 1978 parecía que habían claudicado los eternos explotadores y se aprestaban a incorporarse a la Europa que hacía tiempo se olvidó de reyes y prebendas, practicando el lema burgués de la Libertad, Igualdad y Solidaridad, ciabogaron los peperos de Jose Mari y se abrazaron al más reaccionario discurso neoconservador como si ellos tuvieran algo que conservar. Los franquistas resucitaron, los tontos y trepas se reorientaron y los navegantes del caciquismo chicharrero corrieron a sacar brillo al pajarraco de las Ramblas. ¡De nuevo la involución!
Un largo siglo XX de ida y vuelta, de la nada a ningún sitio.
Tras siglos de dilapidar el mayor Imperio de la Tierra: no queda nada. No hay puestos de trabajo en una economía competitiva y puntera, no hay porvenir juvenil, no hay sosiego para el anciano y menos para la anciana. ¿Quién será capaz de enderezar esto? La dimisión tranquila de Felipe, alias sexto, sería un buen comienzo para que una moderna república confederal armonizara los territorios y la colonia canaria y para que sesudos expertos multifunción distanciados del rancio y falso soniquete de la Gran Nación de 500 Años, comenzaran a establecer unas bases de futuro alejadas de las del pasado, infausto, sectario y basado en la desigualdad indigna.
A mi edad y condición, todo esto me da igual, yo ya hice lo mío, pero hay una deuda generacional con esta desgraciada generación del botellón a la que vendieron la moto. Escribo exclusivamente para ellos, para que se instruyan en el verdadero conocimiento y sean capaces los más despiertos de iniciar un camino que pueden ver por Europa, de esfuerzo, trabajo y mérito, y acaben con la caterva de cantamañanas que desde todos los púlpitos de comunicación y dominio les quitan su porvenir y la poca dignidad que les queda en una economía de precario.
 Los viejos no somos unos pelmas, queremos ayudaros a superar los muros que a nosotros nos pusieron y entre los que dejamos nuestra juventud y la vida. Que sepáis que hace muy poco, salíamos a las calles a mano desnuda con nuestra dignidad e ilusión para que pronto llegara un mundo mejor y más justo, y ante ello nos recibían a palos y tiros. Aquellos son estos mismos, que ya no tiran tiros, pero siguen impidiendo que la Libertad, Igualdad y Solidaridad, fuente de inspiración europeista, fluya por nuestras instituciones. Agarrados a sus bolsas, son la eterna rémora hispana que solo con distancia, moral y física, podrá vencerse.
No se por que me preocupo pues pronto nombrarán Presidenta Perpetua a la Virgen de la Candelaria y todos nuestros problemas habrán desaparecido.

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