domingo, 27 de marzo de 2022

LOS DIOSES HAN MUERTO, NOS QUEDA LA TELEVISIÓN


LOS DIOSES HAN MUERTO, NOS QUEDA LA TELEVISIÓN

POR MAITÉ CAMPILLO

No, comisario –dijo pacientemente Daniel-, usted sólo ha demostrado que la realidad es siempre más amarga de lo que tenemos derecho a suponer- (Rodolfo Walsh, periodista argentino asesinado). Se trata hoy sin lugar a dudas de impulsar la unidad consecuente con la articulación popular real, y no con la conscientemente predispuesta, a la deriva de sumar ‘tantos’ en nombre de la función que nombra su misión: suicidar la articulación de nuestra liberación. Algo que siempre desde mi militancia divulgadora de la verdad tuve muy claro en la APEP <<es que periodismo no son relaciones públicas>> es arriesgarse en la vida para poder avanzar en ella, es publicar lo que alguien no quiere que publiques, es más, mucho más allá. Pero como diría el periodista mexicano Carlos Monsiváis Aceves (No se trata de decir la verdad, porque ese es un terreno al que pocos tienen acceso), el concepto ‘clásico del periodismo’ lo desplaza actualmente el de ”noticias que hacen historia”: exclusiva mata a buena prosa y discurso crítico.

 

¡Asume! mass media que es más elegante reprimir con las ideas que con las manos

Caras y caretas dentro del sistema demócrata opresor sobradas de dignidad, tan sobradas, que paga con ella su propia subordinación. Nada dicen de los mundos que nos describen, de los latidos que se dejan entrever, de la ironía, del sufrimiento, y también de la alegría o desesperación que se pueden atisbar en ella. Nada dicen de ese rigor profundo en que se ha de encuadrar la verdad que ocultan, de ese rigor científico de la ciencia de la información, porque su campo informativo de guerra no es informar ni impedir, que se repitan bombardeos atómicos nucleares, como en el caso de Hiroshima y Nagasaki, ni que salte una gran parte del planeta por los aires… siempre que el que pulse la bomba sea EEUU / su Pentágono / o su OTAN inseparable de la Unión Europa; pues como dice el dicho: ‘Barcelona es bona si la bossa sona, sea Euskadi, Andalusí, Galiza, o Guadalajara, faltaría más! La potencia informativa creada sobre todo por encima de las dos últimas décadas, digamos a groso modo, que nada tiene que envidiar al papel desarrollado militar-policial en la sociedad, es decir, que cuanto más tropa más atropellos, más corrupción, más delincuencia, más, siempre más, y la espada de Damocles se te viene en cima, cerrada como un mundo en sus manos represivo, sin salida, en lo que Carlos Monsiváis diría: ”Lo más caro del mundo es ser pobre… si nadie te garantiza el mañana el hoy se vuelve inmenso, somos el lenguaje de quienes nos gobiernan”. Miles de miles y más miles de periodistas existen hoy en el mundo, y no por casualidad, hasta de forma improvisada sin formación alguna. Una gran parte de él, pertenece de forma sorprendente y hasta apabullante e irreal al Estado español. hay muchas formas de matar, física, psíquica, anémicamente y hasta de asco, para el poder monetario absoluto que predomina alimentando la gusanera y el parasitismo utilizado como útil; y, los crímenes son los que otros cometen -no quienes les pagan a ellos- en derechos de libertad e independencia. Por lo que una, y esa soy yo, se pregunta si es, o no es, su responsabilidad periodística cobrar “salario” por decir lo que el gran criminal y empresario paga y ordena, o sencilla y humanamente, decir la verdad resaltando la mentira, es decir la farsa, sobre la noticia. La manipulación mediática es una bomba bélica hoy en primer grado -¿Cómo contar la verdad para hacer justicia y que en ello no te vaya la vida?.

 

Mucho escribió Manuel Vázquez Montalbán, y qué poco queda de algunas de sus clases magistrales, cuando abría la boca y decía: <<Aguantó Carvalho la mirada del profesor, por si traducía la sorna posible en aquellas palabras, pero era una mirada franca y entregada, experta en suscitar confianza… Llegará un día en que podamos impedir los imperios. Grecia era otro país que no había hecho en su momento la Revolución industrial y, como España, todavía dependía de los coroneles y de los popes, de los cantantes y de los exiliados que exhibían en París la desnudez morada y tumefacta de la Grecia aplazada o torturada (…) Cada vez que la televisión comentaba la victoria socialista rugía tan delicada dama, con esa mala educación de clase y de historia que nuestra oligarquía ha adquirido bajo el franquismo, ese instinto de prepotencia e impunidad que les dio la victoria, ese derecho de conquista que se ejerce sobre un territorio o sobre un saloncito de televisión donde no te importa qué puedan pensar los demás. Los jóvenes de la oposición que se subieron al carro de la transición política poco han tenido que ver. Se han comportado más bien como una pandilla de insensatos, como si continuaran actuando en una asamblea de facultad. Si aún queda una cierta capacidad de fijar criterios progresistas en la educación, que se aplique a introducir la enseñanza obligatoria de la descodificación mediática. No hay verdades únicas, ni luchas finales, pero aún es posible orientarnos mediante las verdades posibles contra las no verdades evidentes y luchar contra ellas. Para el liberalismo, extirpar la memoria histórica significa dejar la Historia más contemporánea sin culpables, sin causas. Admita que es más elegante reprimir con las ideas que con las manos… El 11-S les conduce a crear el diseño del enemigo nuevo, que antes era el comunista y ahora sería el terrorismo (Sobre los atentados de 2001 y cómo la maquinaria de EEUU utilizó eso para conformar una nueva dialéctica política a escala mundial)>>.

 

Esta nota pretende un homenaje a periodistas que como Rodolfo Walsh, han creído en el derecho no sólo periodístico, de cualquier ciudadano a divulgar la verdad que conoce, por peligrosa que sea. Y en ese peligroso camino lleno de obstáculos, se han encontrado periodistas y cámaras de una gran valía profesional de las que hoy se carece, por abrumadora mayoría; caso de los galegos Pepe Rey (en Euskadi) y José Couso (en Iraq), como el canarión Jose Luis Morales (de Interviú), entre otros, por haber contado los hechos sin prostituirse ni adulterar el significado de las palabras, por llevar a cabo un periodismo de ciencia informativa sobre la investigación, sencillamente, por haber contado la verdad con la crudeza vivida y ese toque de ingenuidad humana pura, limpia y transparente frente bandas fascistas y comandos militares ajustando cuentas en el Estado español, como en México, por lo que se han jugado la vida. Por todos ellos y ellas asesinados estos días atrás y a lo largo de su historia, tanto periodistas, como defensores de derechos: “El caso de Digna es emblemático por varias razones, no sólo porque su crimen fue cometido contra una defensora y mujer, sino por el papel de las autoridades” (Karla Salas, abogada defensora en el caso de Digna Ochoa). El absolutismo político de querer dominar hasta el pensamiento crítico más suave y burgués <<prohibido opinar y menos criticar>> no es de ahora. Basta una mirada atrás al 1924, del licenciado en derecho, escritor y periodista Josep Pla (y no era ningún izquierdista), a causa de un artículo crítico con la política militar en el Protectorado español de Marruecos; se le hizo un proceso militar que le impidió regresar al E. español; tuvo años de exiliado, que no le impidieron y hasta con mayor firmeza intelectual seguir denunciando junto a otros principales opositores catalanistas a la dictadura de Primo de Rivera.

 

Ejércitos de “periodistas” al servicio del Pentágono (OTAN) llegan al punto de mira desde todos los rincones del planeta. Están en todos los lados pero no están, en verdad no están, nadie les espera porque no están. No están en El Sahara, no están en Palestina, no están en Yemen ¿Alguna vez estuvieron en Libia para ver y filmar como degollaban a Gadafi, y en Iraq para ver y filmar como ahorcaban a Sadam Husein?. Ellos son la nueva potencia mundial más desgarradora bélica (“informativa”) del siglo XXI. Forman parte de las columnas con lengua de serpiente, pero ladran perrunos, defendiendo la casa del amo del mundo para que nadie entre en ella; para que nadie conozca la vedad, que solo unos pocos tienen acceso a ella. Así viven, así los crean, y enriquecen, gustosos de sentirse importantes coqueteando como dioses distinguidos dentro de la sociedad. Viven de ocultar y mentir sin aliento, caminando sobre la historia farsantes del lado imperial como tirar en otros tiempos, contra un libro de Gorki, ensangrentando, ultrajando, reprimiendo y finalmente quemando; pero la ‘Madre de Gorki’, es valiente y logra escapar del asedio de los monstruos de la pantalla, de las hordas y ondas del pensamiento único, que te machacan a todas horas para que no lo olvides, para que comas, bebas, mires, y no mires, oigas, y no oigas, ni hables, y estés en silencio… Es su esencia “educativa” de la información matada, degollada, hecha trizas por los que siempre han mentido sin rubor y sin mirada de frente, escondiendo la piedra para al menor descuido lanzar a sus víctimas. Son los belicistas de la pluma, estimulando la entrada al punto de mira donde desarrollar su farsa, los de no a la guerra, impulsando la PAZ criminal en mandato único. Son los terroristas de la información, porque terrorismo es mentir; es ocultar en tiempos de guerra, y sí, también lo hacen en tiempos de paz. Son bellacos, mercenarios al servicio de la industria de las armas, de los oligarcas de las multinacionales que potencian y utilizan el fascismo, para crear terror entre una población saturada de mentiras, ya que de eso se trata, de repetir mil veces la misma mentira y así incrementar sus beneficios, insaciables, y dominar la economía mundial para mejor sujetar y explotar las capas sociales de la miseria.

 

Siempre han mentido, mintieron cuando la invasión y destrucción de Yugoslavia, Iraq, Libia, de Siria con la falsa oposición, los cascos blancos y la guerra química; con Yemen, están mintiendo y ocultando el genocidio; con Euskal Herria, mintieron, y hasta con los atentados a los trenes recuérdese las portadas de los periódicos ¡¡Ha sido ETA!!; con los fusilados de la calle Amistad, de Bilbao, según ellos también lo fueron. Esos gobiernos y periodistas occidentales tan democráticos, cuando la guerra contra el fascismo internacional, mentían contra la República del Estado español; mintieron, cuando el bombardeo de los nazis a Gernika; y mintieron, cuando los sucesos de Casas Viejas; vergonzosamente mintieron cuando la revolución de Octubre en Asturies; y también mintieron, cuando la matanza de Rio Tinto en Huelva. ¡HAN MENTIDO SIEMPRE! (Y no sienten rubor alguno). Lo siguen haciendo, en siglo XXI, y no se debería ocultar tamaña evidencia sobre el verdadero vencedor contra los nazis en la II Guerra Mundial, que indudablemente lo fue la Unión Soviética. En Ucrania están mintiendo, hasta de la naturaleza nazi de su gobierno títere; mienten, de sus batallones militares, de esos voluntarios que llegan para combatir a los rusos (fascistas mercenarios de varios países). Mienten y ocultan las masacres de los batallones nazis contra los civiles de Donbass; ocultan la represión contra sectores opositores de la población, detenciones, torturas, fusilamientos… Mienten y ocultan que éste gobierno que tanto apoyan está ilegalizando partidos, tres de ellos socialistas ¡A los comunistas ya los ilegalizaron en 2014 cuando el golpe fascista! Ocultan, todo, y más; no informan que están utilizando a civiles como escudos humanos, algunos desnudos atados a postes y farolas de la misma manera (que el colono europeo y yanqui cortó cabezas en Argelia, Haití, Asia, África, América…).

 

PD.

No olvides que utilizan la información para crear terror.

Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)

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