domingo, 7 de mayo de 2017

ELLAS. CAPITULO 25



ELLAS. CAPITULO 25
DUNIA SÁNCHEZ

Avanza en el aliento del invierno, la ciudad se aproxima.  Se cubre de nubarrones anunciadores de gotas  heladas caerán sobre nosotras, sobre ellos. Tenemos que darnos prisa.   Anne comprende mi forma de entender las cosas, ello, me satisface…tanto…que nuestros lazos serán perdurables en el paso de las épocas. Todo ha sido instantáneo, ralentizado por la espera ¡Qué más da¡ Puede ser que todo salga bien, nos comprendemos y ello nos lleva por los senderos veraces de lo eterno.  Puede ser también que tenga nuestros atascos, normal en el rendirnos a la verticalidad de este amar. Nos soportaremos en los bonancibles y malignos momentos acordados brújula de nuestro tiempo. Y ahora que llegamos a la ciudad lo juro, prometo por el resto de mis latidos que seguiremos unidas. Nadie o nada nos derribará, vayan con sus prejuicios a una escuela educadora de las agresivas entrañas.  Hemos sido hostigadas por muchos años. Y no tan solo por ser lo que se es sino por ser mujer.  Por ser mujer nos han desechado, violado, maltratado, ignorado,  menospreciado, matado.  Tenemos que ponernos en pie Anne y guerrear con el sexo opuesto y a veces con nuestro propio sexo.  Aún no entiendo por qué esta cultura de dañar a la mujer. Todo somos iguales ante la visita del cosmos, este espacio que habitamos en una apartada galaxia como polvo de estrellas. Mujeres que en su llanto las martirizan con navajas sobre su esencia. Mujeres dejadas a ras de tundras horripilantes cuando ellos se han ido. Mujeres soldados arrebatadas de la dignidad de ser humanas. Mujeres hambrientas olisqueadas por la plaga desquiciada de un velo, dejándolas consumirse en el silencio. Mujeres de mirada perdida en los campos de harapos hechizada por las pezuñas de la bestia negra. No, no más gritos hacia ellas. No, no más denigrantes llamas sobre sus cuerpos. No, no más violines rajados sondando sus huellas ¡Ay Anne¡ hay tanta becerradas, educación nefasta a generaciones futuras. Todos, todas iguales ante esta burbuja colgada de una rama que se quiebra…que se quiebra. No me escuchas, ya estamos aproximándonos a esa urbe y lo encontraremos. Sé de la asustada derrota en que estás sumisa, el no poder ayudar a seres desvalidos, caídos en esta sociedad. Ahí la tienes, cemento tras cemento abatidos por la contaminación, por una lluvia ácida que aborrece todo lo que tenga ánimo de vivir. Somos seres, los únicos, que nos adaptamos a los cambios de este ambiente ¿Y los demás? Perecerán en el círculo de aguas envenenadas por nuestras propias manos, por nuestras propias acciones irrazonables. Sigamos Anne, querida Anne. Que todo concluya si tiene concluir para el renacer de un nuevo aliento, que todo miré y  se transforme por el bien de esta comunidad trajeada de una luna bellas y un sol exultante...

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