domingo, 28 de mayo de 2017

PSOE: PRIMARIAS EJEMPLARES



PSOE: PRIMARIAS 
EJEMPLARES
JUAN HENRÍQUEZ
No todo el mundo estará de acuerdo con el resultado de las Primarias del PSOE, y hasta razonable parece que así sea, no estamos en el mundo del pensamiento único. Ya lo dice aquel dicho popular: ¡Para gustos los colores, y para oler las flores! O aquella otra: ¡Nunca llueve a gusto de todos! Sea como fuere, lo que nadie pone en duda es que el PSOE ha dado toda una lección de democracia interna, que hasta los más asépticos demócratas han aplaudido. Toda una instrucción democrática que sólo el Partido Socialista es capaz de practicar con total transparencia, participación y civismo. Nada que ver con la dictadura del PP, el sistema asambleario de Podemos o la dedocracia de C´s.
España entera siguió a través de los medios de comunicación, minuto a minuto, el desarrollo de las Primarias del PSOE. Precisamente una de las primeras consecuencias positivas de las Primarias, es haber conseguido que todas las televisiones, prensa, radio y redes sociales, estuvieran, durante al menos dos meses, siguiendo los acontecimientos que, sobre todo, se producían en torno a los tres candidatos: Pedro Sánchez, Patxi López y Susana Díaz. Jamás el PSOE, desde aquella época de la transición, tuvo la influencia mediática que las Primarias han logrado en el tejido social español, ensombreciendo cualquier otra actividad política, salvo, la corrupción progresiva y continuada del PP.
Más allá del preámbulo, justo y necesario, el espectacular triunfo, sin margen para la duda, de Pedro Sánchez, ha descolocado, en primer lugar, al aparato y próceres del partido (Felipe González, Alfonso Guerra, Rubalcaba, Zapatero, Bono, Corcuera, Carmona…); a los mal llamados barones, a los que deberíamos llamar virreyes territoriales (el extremeño Fernández Vara, el asturiano Javier Fernández, el valenciano Ximo Puig y el torpedo aragonés Javier Lamban); y, sobre todo, a los medios de comunicación social (conservadores: El Mundo, ABC y La Razón: y los mal llamados progresistas como El País); sin olvidar a los tertulianos de la Sexta TV Eduardo Inda y Francisco Marhuenda; y, por supuesto, al todopoderoso Juan Luis Cebrián, autor de los más incendiarios editoriales de El País contra Pedro Sánchez y el PSOE. A todos ellos, y sin duda una lista interminable de opositores –correveidiles y lameculos- la inmensa mayoría de los afiliados que votaron en las Primarias, y el propio Secretario General electo, Pedro Sánchez, le ganaron una batalla dialécticamente encarnizada y de las que se prometían salir airosos y seguir en una poltrona que habían marcado como su reino de taifa. Ignoro el futuro político, al menos de los próceres anteriormente mencionados pertenecientes al PSOE; parece razonable pensar que todos ellos asumirán su nuevo rol de minoría en el partido y, cómo mínimo, se darán un punto en la lengua, al menos, en el debido respeto que a partir de ahora deben al nuevo Secretario General, Pedro Sánchez, y a la dirección que éste designe para dirigir la política que, durante los próximos cuatro años, marcará el funcionamiento e ideario del renovado PSOE.
Recuerdo en aquellos mis mejores tiempos como afiliado del PSOE, al que un día renuncié sin que por ello dejara de ser socialista, y que frente a situaciones difíciles y crisis de identidad, los debates internos se resolvían con similares procesos, aunque sin las primarias actuales, que culminaban con los congresos previstos en los estatutos y el cierre de filas ante los resultados en torno a las ponencias aprobada y la dirección elegida. Así fue históricamente como se superaban las diferencias y divergencias internas del partido, y en esta ocasión, no debería ser distinto. Ahora lo que toca es culminar el proceso de las Primarias en el 39º Congreso, próximo mes de junio, días16, 17 y 18, en el que se deberá refrendar el resultado de las Primarias, es decir, ratificar la decisión de los afiliados de nombrar al frente de la Secretaría General a Pedro Sánchez. En ése momento el Partido Socialista debe de dar una segunda lección, tan importante, y sí me permiten, incluso más trascendente y determinante: Ratificar por aclamación al nuevo Secretario General, Pedro Sánchez. Se trata, nada más, y nada menos, que la de trasladar a la opinión pública española, y al exterior, que el PSOE ha cerrado todas las heridas abiertas, que se ha logrado la UNIDAD, inequívoca y sin fisuras, y que retoma el papel que nunca debió de abandonar: LA OPOSICIÓN PRÁCTICA Y CONSTRUCTIVA FRENTE AL GOBIERNO DEL PP.
Pero aún cerrando el proceso congresual federal, tal y como es de esperar, es decir, en el marco del fortalecimiento y unidad del partido, queda una tercera fase, también de máxima trascendencia, cual es la adaptación territorial del Partido Socialista a las resoluciones emanadas del 39º Congreso Federal, tanto desde la nueva estructura organizativa, así como las directrices políticas acordadas en las ponencias. Lo que pretendo señalar es que los congresos territoriales o regionales, deberán guardar una simetría  con los resultados del 39º Congreso Federal. Es el caso de Canarias, al que dedicaré el apartado siguiente.
No es de cosecha propia, lo dijo un destacado dirigente del PSOE canario, tinerfeño para más señas, tras conocerse al ganador de las Primarias: “ahora resulta que nadie apostaba por la candidatura susanista, todos/as eran de la candidatura sanchista”. Pero hay un detalle muy significativo que a nadie se le escapa, y por el cual más de uno/a pueden quedar con el culo al aire. Me refiero a la lista de los/as afiliados/as, casi un centenar, que firmaron el manifiesto en favor de la candidatura de Pedro Sánchez, y ahí, salvo que alguien mantenga que se trata de un documento falso, están todos/as aquellos/as que defendieron al candidato Pedro Sánchez, lo que indirectamente indica, quiénes estaban o apostaron por otras candidaturas que no era, precisamente, la sanchista. También Izquierda Socialista se pronunció públicamente por la candidatura de Pedro Sánchez. En todo caso, parece más que evidente, que la gestora que preside al PSC-PSOE, con José Miguel Fraga al frente, no sólo se posicionaron a favor de la candidatura susanista, sino que además, según relataron medios de comunicación, intentaron boicotear el acto que celebró Pedro Sánchez en los Multicines Cultural de Aguere, convocando una reunión de cargos del partido para la misma tarde y hora que la presentación de la candidatura sanchista.
Mucho me temo que los barones del PSC-PSOE no quieran aceptar el pacto ofrecido por Pedro Sánchez de integración y paz para la celebración de los congresos territoriales. Recordar que fueron los barones del Sur de Tenerife, los que, incluso añadiendo votos artificiales, auparon en las primarias a Patricia Hernández, candidata a la presidencia del Gobierno canario, y aunque no obtuvo malos resultados, supongo que se hubieran superados con otra candidata o candidato; después se demostró que en el día a día de su gestión al frente de la Vicepresidencia del Gobierno, no estaba a la altura de las circunstancias, sobre todo, en la formación académica y conocimiento de la política canaria. Todo el mundo recuerda su desconocimiento cuando Pepe Moreno, periodista de El Día TV le preguntó por el AIEM (Arbitrio sobre Importación y entrega de Mercancías en Canarias), y no tenía ni puñetera idea de que estaba hablando. Hoy hace falta algo más que un fácil discurso y palabras de marketing para convencer al electorado. Parece razonable pensar, tras el impresentable papel desempeñado por la tal Patricia Hernández al frente de la Vicepresidencia del Gobierno canario mientras duró el pacto con CC, y el posterior trabajo al frente del Grupo parlamentario socialista, quede totalmente descartada para asumir la Secretaría General del PSC-PSOE. Dicho lo cual, el debate que se abre en las filas del Partido Socialista canario, no es nada sencillo; muy al contrario, salvando la candidatura de López Aguilar, de la que él se ha encargado de publicitar, y teniendo en cuenta cómo abandonó y dejó en la estacada a los afiliados y al electorado socialista, tras obtener en las elecciones autonómicas del 2007 un rotundo éxito de 26 diputados/as, parece que en principio quedaría descartado también para ocupar la Secretaría General, y por consiguiente, para ser el candidato a la presidencia del Gobierno de Canarias en la próxima legislatura, aunque yo no lo descartaría de entre las quinielas posibles. Entonces, puestas las cosas así: ¿Qué mimbres tiene el PSC-PSOE para recuperar la identidad y credibilidad ante el electorado canario? Difícil papeleta.
El dato más interesante y atractivo es que en Canarias la candidatura de Pedro Sánchez ganó 60% a 40% de Susana Díaz (aparato canario del partido), en consecuencia deberá ser esta la proporción que se imponga para determinar las resoluciones de la ponencia política congresual, y la futura dirección del partido. Por Tenerife no tengo la menor duda, que entre los políticos que deberán estar al frente de la próxima ejecutiva regional en puestos destacados, serán Javier Abreu, muy perseguido últimamente por la propia Patricia Hernández y el inquisidor Julio Cruz, y Gustavo Matos, hombre con verdaderas raíces socialistas y muy preparado, académica y políticamente hablando. Pero para conseguir renovar el Partido Socialista canario, lo primero que deberá ocurrir es colocar a los varones en el puesto que los afiliados han decido en las urnas, de tal manera que si ellos no aceptan el resultado de las Primarias, desde el nuevo equipo directivo de la Federal deberían recordárselo. Sólo me resta desear a las mujeres y hombres del PSC-PSOE: ¡SALUD Y SUERTE! 
   


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