lunes, 23 de noviembre de 2020

LA SECCIÓN FEMINISTA DEL CAPITALISMO

 

LA SECCIÓN FEMINISTA DEL CAPITALISMO

POR MAITÉ CAMPILLO

Si tenemos que arrodillarnos para vivir en paz, nos tendrán que matar antes. Si no quieren llegar hasta ese punto, continuaremos viviendo de la mejor manera posible, que es esta coexistencia no pacífica que tenemos actualmente con Estados Unidos (“Che” en voz propia)

Contra el silencio de los corderos espejo de la trampa que se alza ante nosotras

Terrorismo de poder trampa y mordaza, dominación por medio del terror como EEUU, sucesión sistemática de actos de violencia/violación infundiendo el pánico cortando tus alas y tu voz, defenestrando socialmente, explotando, esclavizando, asesinando. A ellas. A las que quiero, veo y siento como aves que vuelan sobre cielo estrellado envío este soplo de luz sobre un intenso arcoiris de reivindicaciones y conquistas, consciente de que su dolor y el mío, su explotación y la mía son eslabones de una misma cadena (Despleguemos pues todas las velas, un mar inmenso de posibilidades nos aguarda).

 Ocurrió en México hace unos días en la ciudad de Cancún, se manifestaron cientos de mujeres contra la escalada de feminicidios. No se les ocurre otra cosa a cargos políticos, mandos y números de policía que reprimirlas a tiros, y por si alguna quedara ilesa de la mentada escala de violencia gubernamental, las rematan física y psíquicamente con la violación, represión sexual cotidiana y habitual a la que se ven sometidas ¿Que cómo se explica? La fuerza represiva no ha hecho otra cosa que dar forma exterior a la ley capitalista de estado que predomina en las instituciones. Una respuesta común en todas las democracias del mundo según la escala social de respuesta del pueblo, de que lo políticamente correcto es no protestar y acatar el “Estado de derecho”, y sus diferentes formas de actuación y respuesta en leyes judiciales, economía e imposición social electoral por lo que votar al monstruo institucional, si no eres mercenario a sueldo o un consumado servil sería no solo aberrante sino confidente de sus crímenes sea a porrazo limpio, a balacera, o a imposición sexual. Esto no diferencia un país de otro de las democracias capitalistas. Todo depende del grado de lucha y conciencia en como se les responda, se comprobó hace años en Euskadi en la Huelga pro-amnistía en época de “transición”, defecando y rompiendo escaparates, tiroteando a diestro y siniestro; más reciente, hace tres años ocurrió en Catalunya cuando quisieron votar y pronunciarse como República (El vandalismo es patente institucional capitalista cuando ve peligrar sus intereses saca su lacra fascista a dejar su huella).

 

¿Que si tendrían que ir armadas hasta los dientes a las manifestaciones las mujeres en México? Seguro que muchos de esos policías que las dispararon y abusaron de ellas -como ocurrió en las últimas revueltas en Chile asesinando y violando a más de una joven- son los mismos que violan y asesinan a cientos de mujeres por lo que les ubica en serviles degradados del imperio del norte. Es lo que pasa a los gobiernos socialdemócratas, curiosamente llamados progres, en todas las partes del mundo donde el poder reside en el capital. Por lo que una se pregunta, mejor luchar hasta morir, cuando menos, dejar de hacer rosquillas dulces a criminales y violadores del Estado, pues no lucho yo para mantener la corrupción y, ser una pantomima aduladora de lo progre sea Madrid, Colombia, México, Argentina o Euskadi (como ejemplo) mientras el crimen me mete el filo de su navaja, mantiene la misma policía, el mismo ejército, los mismos maleantes de casta institucional (El verdadero poder en fondo y forma en las mismas manos de los de siempre). Por eso insisto en que el imperio y su siembra capitalista de parásitos por el mundo son una plaga ruin de una talla humana extremadamente baja para ser respetable. No escribo por escribir, ni obras de teatro para que la realidad se repita en escena, odio el arte útil, lo que se escribe como por lo que se lucha debe servir para algo, de lo contrario ni es arte ni es lucha.

 

Un poco más al norte el yanqui o gringa progre y feminista de batucada se funde con el del salón del confort políticamente correcto por «Demócrata o Republicano´´, uniéndose en alternativa algún que otro sector de pecho al aire liberado al son no del del viento liberador sino del aire acondicionado de bancos y oficinas. Coincidiendo entre oscuras coordenadas manifiestan su contento con el que parece va a ser el gestor de turno del crimen imperial (Baden) y, sobre todo, por la que va a ser su vicepresidenta (con mucho mando para matar) la mestiza tipo Bollywood. Se oye expresarla con emoción a muchas de las personas que hablan sobre la llegada de Kamala Harris a la vicepresidencia de ese país, calificarla como histórica, casi de forma unánime ya que “Harris será la primera mujer en ocupar el cargo, además de la primera persona negra de ascendencia asiática” (Dicen los voceros de la BBC). Lo que no dice el ejército servil del bolígrafo mágico al que llaman periodismo es quien es la «guerrera Kamala´´: dicen que si mujer y mestiza, fiscal y senadora, millonaria y sionista (esto último hasta la médula, prometió en agosto de este año, ayuda incondicional al Estado de ocupación y exterminio palestino, Israel, incluida la cooperación militar y la garantía de que siempre mantendrá su hegemonía militar en la zona).

 

¿Mujer liberada o nazi-fascista apoyando el apartheid contra palestinos, enemiga mientras fue fiscal de California de negros, y latinos, a los que trató con singular dureza además de bajeza? Querrá emular de nuevo Kamala, a Obama y sus guerras frustradas, o inacabadas, apoyándose en el complejo militar industrial que Trump orilló de sus decisiones pues ya está pensando como reactivar la guerra en Siria y cómo hostigar a los rusos a través de Ucrania y otros países fascistas del báltico. Este es su país. El que desde su fundación exporta toda la porquería toda la mierda al resto del mundo imponiendo corrupción, idioma, crimen y vandalismo. País donde él o la psicópata prima en las películas hasta hartar y aburrir de mediocridad cuyo exponente cineasta, es dar rienda suelta a la esquizofrenia y puritanismo morboso lleno de sectas religiosas, que se forran a cuenta del bajo muy bajo nivel cultural de sus ciudadanos, funcionando como opio ideológico lleno de todo tipo de drogas destructivas para mantener la adrenalina (a nivel del imperio) y no aburrirse, es decir, bombardean por que hay que matar y destruir el país “enemigo” su gobierno y su cultura además de su población, por eso invaden, implantan su poder destructivo, roban, violan y aniquilan, éste es su imperio.

 

Imperio que engloba en su seno más de 40 millones de pobres incapaces de destruir la mordaza levantarse y acabar con el sistema de semi-esclavitud, sin los más mínimos recursos humanos. Un poder político-ideológico-militar bendecido por las alturas para la agresión, invasión, destrucción, ocupación, así es como Venezuela y Siria, importantes productores de petróleo siguen siendo agredidas, permanentemente acosadas, así es como el asalto a Iraq lo rociaron de bombardeos hasta destruir toda infraestructura además de bombardear al embajador de Rusia, las instalaciones de la ONU, a los chinos, al territorio Sirio, a destacamentos de kurdos, al centro de presa internacional, Cuba, tan cerca y tan hereje no podía faltar. Había que aprovechar la coyuntura, desestabilizar al máximo al “enemigo mundial” para sacar mayor provecho y mejor justificación. Otra mujer negra (que se medicaba para parecer blanca) que llegó al poder fue Condoleezza Rice: “Fue la primera mujer afroamericana en ejercer como secretaria de Estado, así como la segunda secretaria de Estado de origen africano (después de Colin Powell) y la segunda mujer en este cargo (después de Madeleine Albright). Rice fue asesora de Seguridad Nacional del presidente Bush, durante su primer mandato, primera mujer en ocupar ese cargo. Jugó un papel instrumental decisivo de apoyo la invasión a Iraq, en 2003, apareciendo en varios medios tratando de convencer a la población estadounidense de que Iraq, poseía armas de destrucción masiva las cuales nunca llegaron a encontrarse ni su existencia quedó jamás demostrada (criticada por su generosidad en montar tal farsa y violación al derecho internacional). Sí, hablamos del ascenso al poder de otra mujer, otra mujer servil al imperio asesino, que había sido en otro tiempo profesora de Ciencias Políticas (Hubo quién dijo ¡Qué guay, una profe negra!!!) ¿Acaso el color de piel te salva de ser mercenaria del imperio criminal?.

 

Luego llegó otra mujer más, otra psicópata a gestionar el poder del gringo, se trata de Hillary Clinton: “En 2008, Clinton postuló a la presidencia, pero fue derrotada por el eventual ganador Barack Obama en las primarias demócratas. Clinton fue secretaria de Estado de EEUU, en la administración Obama de 2009 a 2013. Durante su periodo, Clinton respondió a la Primavera Árabe respaldando la intervención militar en Libia y ayudó a organizar un aislamiento diplomático y un régimen de sanciones internacionales contra Irán. Esta “Doña” (¿mujer?) representa como nadie el perfil de la oligarquía política yanqui, recuerdo sus ojos chispeantes de alegría, de sangre, sus gritos de emoción viendo en directo el asesinato macabro de Gadafi. Hablamos de mujeres; mujeres que han llegado al poder demostrando su lado “más liberal y feminista”. Mujeres con una sonrisa que llega al corazón de algunas niñas y niños -para mejor ser engañados- inocentes que han asesinado ¿Sería historia de mujeres liberadas la que estamos hablando, o repetición de historia, desdoblándose, siguiendo la más oscura tradición del crimen del colono blanco, y vudú negro, de muchos presidentes africanos que eran así se sentían, desdoblándose mitad carne y mitad sombra, un poder oculto para asesinar a sus anchas, violar a tantas mujeres como querían y seguir ejerciendo poder absoluto, mucho poder aplastante manteniendo el pueblo en la ciega ignorancia, un poder que les permitía paz y tranquilidad en casa con su mujer e hijos disfrutando de su mitad carne, abstraído como buen “vudú” de las manos del crimen que ejercía y violaciones por doquier “en su otra mitad sombra en trance ajena a todo mal”?.

 

Y es que los progres democráticos y cierto feminismo asintomático aguantan todo, se alegran, de que manera, cuando una mujer alcanza cierto grado de poder sin preguntarse ni las formas. Pero una mujer sea blanca o sea negra hay que tener en cuenta la espada que utiliza a fondo como carta de ajuste hasta desangrar su presa. Es imposible estar contra las corridas de toros y no contra la de seres humanos aunque esté a miles de kilómetros, como es el caso de las mujeres y hombres de México en su travesía en busca de trabajo [Ahí hemos visto a la cantante progre Joan Baez bailando en un supermercado llena de alegría por el triunfo de Kamala Harris, igual que su compatriota Ángela Davis, la “feminista- antirracista-comunista” amiga de Hillary Clinton y de Kamala, y no digamos de la cuadrilla de actores y actrices siempre muy amigos del partido Demócrata, aunque revienten el mundo como en  Iraq]. Yo personalmente me quedo con mujeres como la que dijo: “El imperialismo, última etapa vital y fase culminante de la dominación mundial del capital, es el común enemigo mortal de los proletarios de todos los países… La lucha contra él es para el proletariado internacional simultáneamente la lucha por el poder político dentro del Estado y representa la confrontación decisiva entre el socialismo y el capitalismo”. Estamos hablando de Rosa Luxemburgo (conocida como La Rosa Roja), una de las mujeres revolucionarias más destacadas del siglo XX. Nace en un pequeño pueblo llamado Zamość, cerca de Lublin, en 1871, cuando Polonia era parte del imperio ruso. Mujer a quien el líder soviético Vladimir Lenin llamaría el «Águila de la Revolución».

 

En Europa pretenden anularte los sentidos pero topan con el arraigo en resistencia antifascista en décadas de historia de éste lado del mundo. Según el gobierno español somos “cultura europea” “Europa” -menos nosotros más el oligarca monetario del país que sea- hasta prostituir su propio idioma deformándolo en ejemplo de palabras ajenas mientras se ha machacado a palos y años de cárcel por hablar catalá, euskera o galego. Pues eso, que según ellos y su imperio yanqui en TVE, también estamos muy contentos con Ángela Merkel (¡Oh, es mujer!!!) benjamina de demócratas cortando el bacalao en todo el continente (¡Una mujer de armas tomar!!!) vamos que domina el cuarto Reich, una servil del imperio protector del sionismo que juega el papel de jefa de Europa (con ramificaciones en EEUU e Israel), o sea, el sueño de Hitler hecho realidad!!! Hay otra mujer que nada tiene que envidiar a Merkel, ambas son parte del todo, cultura yanqui-europea (FMI-BCE). Sí, otra mujer que tiene y ha tenido mucho poder, se trata de “Christine Lagarde” (Christine Madeleine Odette Lallouett), fue la presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), y desde el 2019, jefa del Banco Central Europeo. Una mujer/otra mujer de la rapiña monetaria aliada incondicional del imperialismo y de las oligarquías internacionales que también llegó a ser famosa por aquella frase que dijo en un foro: “Los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía mundial, tenemos que hacer algo y ya” ¿Se salvará ella de la quema de ancianos? ¿En manos de quién está su salvación del fondo monetario, de los servicios secretos imperiales, del “medio ambiente” en que reafirma su cartera de Finanzas, Empleo, Agricultura, Pesca, Comercio… o del propio Dios a quien venera?.

 

Del lado de este rincón del mundo en que me encuentro llamado ‘Estado español’ hay un amontonado “feminismo de poder”, aunque en el poder, poder, destacan una o dos: Ana Botín, dueña del mayor banco del Estado y la hija de Amancio Ortega, Sandra, que ya despunta entre la más rica de todos los ricos del planeta. Luego está la “Ministra de igualdad”, y vicepresidenta del gobierno del PSOE, Carmen Calvo: La de soy feminista desde que tengo uso de razón. Que a parte de ser “muy feminista”, manda mucho, sin dejar de ser tan facha en lo más profundo y concreto que Casado o Abascal. Y es que la mujer, por el hecho de ser mujer, no la hace mejor o peor si es negra, amarilla o rostro pálido, use o no ajustador en pecho, peluca, falda, tacón o mocasines con pantalón. Es ese ser o no ser en el que radica el quid de la cuestión. No. No la hace mejor o peor más allá de donde viva aunque sea en el país más criminal del mundo o en el purgarcito de América. Porque lo que hace a una mujer o a un hombre o como guste y quiera llamarse, mejor o peor, son sus actos de conciencia abalando su autenticidad ideología de clase, su actitud para con las demás apuntalando un mundo sin explotación sea política, económica, o sexual sobre el hombre o la mujer. Es por ello, que a la prostitución política en el ámbito social que sea, la llamo degradación de Estado de la corrupción y, servil gustoso a quién la justifica y hasta vive a sus anchas gracias a ella dentro de un sistema educativo que impone obedecer mutilando el pensar.

 

Maité Campillo (actriz y directora d` Teatro Indoamericano Hatuey)


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