martes, 2 de enero de 2024

CLAVIJO Y SU DISCURSO COBARDE Y VACÍO, QUE MUCHO NOS DEBERÍA PREOCUPAR.

 

CLAVIJO Y SU DISCURSO COBARDE Y VACÍO, QUE

 MUCHO NOS DEBERÍA PREOCUPAR.

ELOY CUADRA,

escritor y activista social.

Comenzamos el año analizando el discurso navideño del presidente canario Clavijo, un discurso que no acostumbra a tener tanta relevancia en los medios como el del rey, aunque teniendo en cuenta la cantidad de competencias transferidas a las comunidades autónomas bien haríamos en prestarle atención, sino que le pregunten a catalanes y vascos, esos grandes privilegiados del reparto autonómico. Y a tenor de la vacuidad, la manipulación y la cobardía del discurso del presidente canario, mal pinta el futuro de esta tierra. Para empezar sorprende que dibuje un panorama complicado y haga llamamientos a la unidad para afrontar momentos tan difíciles, cuando, si nos atenemos al panorama macroeconómico de las Islas, nunca antes ha vivido Canarias una bonanza semejante en cuanto a ingresos, a llegada de turistas y a crecimiento de la economía. El PIB de Canarias crecerá por encima de la media estatal en 2024, según todas las proyecciones, y tres cuartos de lo mismo para las cuentas de la Comunidad Autónoma, la más saneadas de todo el Estado.

Con esta realidad aparentemente tan boyante, el presidente canario se esfuerza por poner el énfasis en la llegada de inmigrantes a nuestras costas. Obsérvese el interés del señor Clavijo por enfocar el problema en un asunto que no es competencia de la Comunidad Autónoma, como es la protección de las fronteras. Interesa a Clavijo enfocar por aquí porque pase lo que pase no será culpa del presidente ni de su gobierno, y podrá presentarse como víctima llorona, algo que tanto ha gustado siempre a Coalición Canaria, salvo en lo referente a los menores migrantes no acompañados, en lo que sí tienen competencias. Cierto que la cuestión migratoria, por el número de migrantes, comienza a ser ya algo preocupante, pero preocupa, a mí al menos, por el drama humanitario que supone, por las muertes, por el dolor, por la barbarie y la inhumanidad de las políticas que se marcan desde Europa. Más allá de eso, que haya más o menos migrantes no afecta a la economía canaria, no hay más delincuencia por eso, no hay más paro, ni más inseguridad, porque la mayoría de migrantes que llegan son pacíficos y marchan al poco de Canarias rumbo a la Península o a Europa. Cuestión aparte el tema de los menores, algo que tampoco debería de ser un problema, si tenemos en cuenta que somos la Comunidad Autónoma con el índice de natalidad más bajo de todo el Estado, y más tarde o más temprano harán falta jóvenes para trabajar en muchos sectores, cosa que ya ocurre por cierto. Por tanto, parece bastante cobarde, interesada y manipuladora la opción del presidente Clavijo de llevar al centro de su discurso la cuestión migratoria, porque además de lo dicho, este hacerle ver a la gente que los migrantes africanos negros o  moros son un problema también puede alentar conductas xenófobas y racistas peligrosamente violentas, en un Estado en el que, no olvidemos, el pan nuestro de cada día es la polarización, los extremismos, la derechización y el odio fanatizado de unos contra otros.

Nada dice en cambio Clavijo de los verdaderos problemas de Canarias, ni de los otros migrantes, los que sí se quedan, los que sí afectan y empobrecen a los canarios -aunque resulte paradójico-, los que son en su mayoría rubios de piel clara, con alto poder adquisitivo. Nada dice Clavijo de la imposibilidad de la mayoría de canarios, especialmente de los jóvenes, para poder alquilar, vivir, comer, trabajar y existir en Canarias, o de la sanidad colapsada y mayoritariamente privatizada que sufrimos, o del estercolero insostenible y saturado de coches y de personas en el que se está convirtiendo el Archipiélago. Y no dice nada de todo esto porque esto sí es competencia y responsabilidad suya, y no parece tener ni la valentía ni la capacidad para plantear las soluciones que hacen falta.

¿Cómo piensan Clavijo y los suyos solucionar el gravísimo problema de acceso a la vivienda, dicho por muchos, incluido el Diputado del Común, el problema más grave que afronta esta tierra? Parece que su única medida es hablar de liberalizar suelo rústico para construir rápido y meter más cemento, y favorecer a empresarios de la RIC para comprar vivienda vacía. Casualidad, hace unos días un responsable de una gran inmobiliaria internacional apuntaba  algunas claves que bien haría en escuchar Clavijo. Por un lado la Ley de Vivienda estatal, cuya inseguridad generada y el poner el énfasis en el propietario ha provocado la fuga masiva de viviendas de larga temporada para el vacacional. También apuntaba el experto al desmedido interés de personas de todo el mundo, la mayoría europeos de países con alto poder adquisitivo, por venir a vivir, a teletrabajar y a invertir en Canarias, en vivienda y en otros sectores, por su insuperable clima (el mejor clima del mundo),  sus ventajas fiscales, los bajos salarios y la bonhomía de sus gentes. Sorprende que este análisis lo presente un técnico de una gran multinacional, porque podría ser perfectamente compartido por activistas sociales y otros grupos bastante a la izquierda. El asunto es que el problema es tan palmario y evidente que no puede ser escondido, de ahí que hasta empresarios que viven de esto se den cuenta. En municipios como Adeje y Arona más del 50% de los residentes son extranjeros, en Fuerteventura hace ya tiempo que solo el 30% son majoreros, y esta tendencia de expulsar al canario de su propia tierra por imposibilidad de poder competir va a seguir. Con una demanda tan alta y tan poca oferta, por las propias lógicas del capitalismo, la vivienda seguirá subiendo, la comida seguirá cara, la sanidad, la educación, las carreteras y nuestros ecosistemas seguirán colapsados, y los canarios se verán obligados a sufrir, a malvivir o a marcharse, porque las condiciones que traen aquí a tantos turistas y a tantos residentes con alto poder adquisitivo van a continuar. Porque el clima seguirá siendo el mejor del mundo, y Canarias seguirá siendo un paraíso fiscal con políticos cobardes o fácilmente corrompibles, un mercado laboral de sueldos muy bajos y una población adormecida que no se entera básicamente de nada.

 

Así las cosas, si la sociedad canaria fuera algo más espabilada y sus políticos algo más valientes -o menos corruptos-, estaríamos todos a una, como dice Clavijo en su mensaje, pero luchando por una Ley que limite la venta de vivienda a extranjeros, o una Ley de residencia que limite el asentamiento continuo de colonos extranjeros, como ya tienen otras islas europeas y otros territorios occidentales del todo capitalistas. Estaríamos apoyando decididamente una moratoria turística que frene el desarrollismo infinito y la llegada continuada de trabajadores y de turistas sin límite, como tiene Baleares, o una Ecotasa que ayude a mitigar el impacto ambiental de tanto turista, como también tienen tantas ciudades y países de economías turísticas. Estaríamos enfocando nuestras políticas de vivienda en acceder a esas 211.000 viviendas vacías que hay en Canarias, y en frenar la actividad especulativa de los fondos buitres y otros fondos de inversión, como los que especulan con la RIC para invertir en vivienda sin pagar impuestos, con el apoyo inestimable de Visocan y del Gobierno de Canarias. Estaríamos por supuesto legislando de manera efectiva contra el alquiler vacacional, o diciéndole al presidente Sánchez que su Ley de Vivienda es una auténtica basura que lo mejor es derogar. Y estaríamos también proponiendo una fiscalidad más justa, y un control efectivo de la cadena alimentaria hiper especulativa que soporta Canarias, con menos de paraíso fiscal y bicoca para las grandes fortunas, y más de justicia social y economía redistributiva. Pero como nada de esto último parece que vaya a ocurrir en un futuro próximo en Canarias, de ahí mi titular: discurso cobarde y vacío el de Clavijo, que mucho nos debería preocupar. Al menos dicho queda, aún a riesgo de repetirme, luego no digan que no avisé. Por cierto, si hay alguien ahí afuera que todavía tiene ganas de luchar (me pregunto dónde están los partidos alternativos, dónde está Alberto, dónde está Noemí, dónde está Drago, dónde está Izquierda Unida, dónde el Sí se Puede, dónde está Sumar, dónde Ahora Canarias y el resto de los independentistas, dónde están los sindicatos), el diagnóstico parece claro, la hoja de ruta también, ya solo falta que nos pongamos manos a la obra, unidos todos los canarios, como dice Clavijo, aunque no en la dirección y con las formas que él pretende.

 

Eloy Cuadra, escritor y activista social.

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