lunes, 21 de mayo de 2018

Iglesias&Montero: ¡METEDURA DE PATA!


Iglesias&Montero: ¡METEDURA
 DE PATA!
JUAN HENRÍQUEZ
Por si alguien no ha entendido quienes son los protagonistas a quien va dirigido el mensaje del titular, hablo de Pablo Iglesias e Irene Montero, número uno y dos de Podemos, pareja sentimental que esperan gemelos. Respecto a la vida privada de ambos, nada que decir, bueno, sí, desearle a Irene Montero un embarazo normal y sin contratiempos, y un feliz parto. De lo que yo quiero hablar hoy es sobre la decisión de la pareja de Podemos de comprar un chalet en Galapagar por un importe de 615.000 euros, mediante una hipoteca de 540.000; algo más de 268 m² de chalet y unos 2.600 m² de parcela ―cifras recogidas en medios de comunicación. Comprarse un chalet, si económicamente te lo puedes permitir, no es un delito, ni por ello dejas de ser honesto, no se trata de eso, en éste caso concreto de lo que tenemos que hablar es de credibilidad y principios.

Como quiera que la inmensa mayoría de los/as ciudadanos/as ignoran donde está Galapagar el nombre se las trae y, además, no tienen por qué saberlo si no son o residen en Madrid, les invito acudan a Wikipedia, y allí, en resume leerán: Municipio del noroeste de la Comunidad de Madrid, a unos 33 kilómetros de la capital del estado. Digamos en tono coloquial, que la pareja Iglesias&Montero se han desplazado desde el infernal ruido del centro de la ciudad, o sea, desde un piso alquilado en el barrio obrero por excelencia de Vallecas, al extrarradio de la mayor renta per cápita de Madrid. Colindantes con sus vecinos de la jet set de Torredolones y El Escorial. Solo estoy situando al personal en el nuevo enclave donde van a residir.
Vamos a dejar clara las cosas desde el principio. Porque hablar del chalet comprado por la pareja Iglesias&Montero puede dar lugar al típico chismorreo que se emplea en la telebasura, y un servidor, que es enemigo integral de ese tipo de programas entendiendo que es lo más anticultural que puedes echarte a la cara no quiero caer en esa bajeza humana. Precisamente, si se trataran de artistas famosos o personajes de la alta sociedad, no entraría al trapo. Distinto es hablar de personajes que han sido elegidos para representarnos en el Congreso de los/as Diputados/as, por la formación política de Podemos, es decir, de representantes públicos sujetos al control y observación de los/as representados/as.
Decía aquella famosa frase: “la mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo”. Porque, señores míos, cuando irrumpes en la política española, procedente de las movilizaciones del 15M, con un discurso revolucionario contra la casta, nombre acuñado por Pablo Iglesias y dirigido a la política basura que se estaba y sigue en la actualidad practicando contra la clase trabajadora y los/as oprimidos/as, y haces ostentación de riqueza y alto poder adquisitivo con la compra de un chalet solo al alcance de la jet set madrileña, siento decirlo, pero no estás siendo ejemplar con los postulados ideológicos que dices defender. Y conste que no hablo de vivir en la pobreza y en la miseria, no se trata de eso, de lo que yo hablo es de ser ejemplar y coherente ante quienes te siguen y te votan. Dicho esto, aliñado con una dosis de ironía, puede ser que la pareja Iglesias&Montero hayan llegado a la conclusión insana conclusión, por cierto que compraran vivienda o chalet, o un palacete del renacimiento, se les iba a criticar. Humildemente pienso que es lo mismo, pero no igual.
No estoy dispuesto a caer en la bajeza humana de la que hablaba antes, pero le guste o no a los/as políticos/as, cuando se ejerce y opina desde la tribuna del cargo, te conviertes, para bien o mal, en rehén de la hemeroteca. Así que, don Pablo, el asunto que nos ocupa nos obliga a tirar de ella. Año 2012, cuando lanzaste aquel dardo envenenado, que se aplaudió hasta con las orejas por tus seguidores/as, contra Luís de Guindo, Ministro de Economía, al que recriminaste la compra de una vivienda, no apta para trabajadores/as mileuristas, y proyectaste aquella magnánima interrogante: ¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000 euros en un ático de lujo? Este reproche iba acompañado de una dura crítica a los políticos/as que viven en domicilios aislados de la sociedad: “me parece peligroso el rollo de aislar a alguien, este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalets, que no saben lo que es coger el transporte público…”.
Supongo que tanto Pablo Iglesias como Irene Montero, el tándem que lidera Podemos, en el momento de acordar la compra del chalet, habrán valorado la lluvia de críticas que se le venía encima, y, de hecho, desde el momento que se dio a conocer la noticia, los medios de comunicación y las redes sociales, no han parado de hablar del asunto, ganando por goleada las opiniones que valoran negativamente la decisión. Un servidor trata de entender, a la vez que afirmo con toda rotundidad, que la pareja Iglesias&Montero están en su legítimo derecho de comprarse un chalet; que con el dinero que ganan honradamente, más la herencia que tienen pendientes de recibir, más los derechos que como autor de libros cobra el líder de Podemos y lo que cae por los programas de televisión, no uno, sino hasta tres chalets y una mansión se pueden permitir el lujo de comprar. Cosa distinta es si esta ostentación de poder adquisitivo ―compra de un chalet de 615.000 euros― concuerda con el discurso que sostiene Podemos en defensa de la clase trabajadora y la pobreza. Insisto en que legitimidad no les falta, la cuestión es saber si su condición de líderes de Podemos, fuerza política de izquierdas, en la que incluso está abducida IU, se pueden permitir estos bandazos más propio de la derecha ranciosa.
Incluso puedo comprender que, siendo jóvenes, Iglesias/Montero, y teniendo el dinero, hayan sucumbido al capricho del deseo, pensando en el aislamiento de la familia (incluyendo a los críos/as que esperan), para lograr el ambiente de felicidad que desean. Vamos a ver, ¿solo los ricos tienen derecho a comprarse un chalet? ¿Y por qué no nos “podemos” comprar nosotros un chalet? ¡Faltaría más! Además, la gente tiene que entender que estamos en la evolución de formar una familia, que esperamos mellizos, y tenemos “el derecho de cuidar a nuestros hijos en la intimidad”. Pues claro que sí, el mismo derecho con el que sueñan millones de trabajadores y trabajadoras que siendo mileuristas, que además de no tener casa propia, jamás podrán comprársela.
Digo yo, sin acritud, arropado por mi juicio ideológico de izquierdas, socialista para mayor concreción, les diré lo que hubiera hecho en las mismas condiciones que Pablo&Irene. Parece lógico que, si esperan ampliar la familia con la llegada de mellizos, se imponga la necesidad de comprar, si es que se rechaza seguir viviendo en alquiler, una vivienda amplia y céntrica, que no solo permita vivir con todas las necesidades básicas, sino en zona residencial que les aísle del mundanal ruido de la ciudad, incluyendo el zoom de los paparazzi. Esta idea expuesta podría estar entre los 150.000/200.000 euros, inversión razonable y aceptable para el poder adquisitivo de los señores Iglesias/Montero. Al menos la felicidad estaría garantizada, y el aislamiento también; pero, además, nadie pondría en cuestión la credibilidad de sus mensajes en favor de una vivienda digna y contra los desahucios. Nadie hubiera calificado la decisión como una ostentación de alto poder adquisitivo y riqueza.
Continúen o no al frente de Podemos, Iglesias/Montero, el proyecto que defienden ha quedado malherido, tocado del ala, lo que no me atrevo a pronosticar es hasta donde llegará el desgaste. Lo cierto es que, esta decisión de la compra del chalet restará credibilidad a Podemos. Alguien, y para mentes despiertas no necesito señalar quién, saldrá beneficiado de ésta, si se me permite calificarla cortésmente: ¡METEDURA DE PATA! 

 


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