sábado, 8 de abril de 2017

EN ESPAÑA NO HAY TRABAJO, HAY “TRABAJOS”



EN ESPAÑA NO HAY TRABAJO, 
HAY “TRABAJOS”
EVA NAVARRO SAN LUIS

Desde los tiempos del caudillo estoy oyendo hablar de un trabajo digno y una vivienda digna. Y yo me pregunto, trabajo ¿para qué siglo? Los recortes y el despido libre han dejado un paisaje más que desolador en este país. Trabajos a media jornada, porquerías de trabajo acompañados de porquerías de sueldo  que la mayoría de las veces se complementan con los ingresos del abuelo que tiene que echar una mano al pecunio familiar para “ir tirando”. La mala gestión y la pésima administración de nuestro amado país tenían que pasar factura. Todo el que ha tenido acceso a cargos públicos y a una bolsa de dinero se ha aprovechado en la medida que ha podido, desde la Casa Real, hasta el alcalde del último pueblucho de España. El Gobierno, que es quien aprueba las leyes, podía hacer leyes para que los ciudadanos se gobernaran en base a la moralidad, pero siendo ellos los primeros sinvergüenzas e inmorales, resulta que no estamos hablando de nada.
En el tema de ocupar sillón y cargo me acuerdo del refrenillo de nuestros abuelos: “el que anda con miel se chupa los dedos”. Aquí se ha tirado de fondos a mala manera, sin pensar en las consecuencias ni el  marco desolador que se iba a crear para los años venideros.
Resulta de una hilaridad tremenda oír hablar al señor ministros sobre Gibraltar (nuestros vecinos ingleses) y la verja que los españoles se ven obligados a cruzar para huir de la miseria, dando a entender que en el  fondo todos tenemos espíritu aventurero. Aquí no se trata de patriotismo, ni nacionalismo ni ningún ismo que se precie, se trata de escoger entre ser súbdito de un país o morirse de hambre, simple y llanamente. No sé si el ministro entenderá que no es buen  Gobierno Aquel que deja a su pueblo a la deriva.
Da igual pertenecer a la derecha o a la izquierda, cuando a estos buitres de políticos les faltan votos para gobernar, se pasan al partido de al lado. Y todos tan contentos. Por eso la gente ni cree ni puede creer, la cuestión de la credibilidad muere en el instante que se tiran los principios por la borda. Groucho Marx decía “estos son mis principios, si no les gustan tengo otros”. El espectáculo que dan estos señores arrodillándose ante el poder y el capital es patético para un pueblo.
Dudo mucho que ninguna fuerza política levante esto ya y devuelva a España al nivel que le corresponde. También a mí me gustaría ver cómo el ave remonta el vuelo y recupera su soberanía. Al menos me quedo con las ganas.

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