viernes, 23 de diciembre de 2016

LA MEDICINA MERCANTILISTA



LA MEDICINA MERCANTILISTA
MOVIMIENTO POR LA UNIDAD
DEL PUEBLO CANARIO
Cuenta el médico francés Verneau en su libro Cinco años de estancia en las Islas Canarias (París, 1891) que, cuando visitaba nuestros pueblos, los vecinos formaban largas colas al enterarse de su visita para consultarle sobre sus dolencias. Claro que ni por asomo supuso Verneau que las colas de las listas de espera de la sanidad pública sobrepasaran los cien mil pacientes como ocurre en la actualidad según los datos hechos públicos por el pseudogobierno de Canarias, concretamente la consejería de sanidad gestionada, es un decir, por el Partido Socialista Obrero Español (y de los GAL, también de la OTAN).

El presupuesto inicial de dicho departamento correspondiente el presente ejercicio 2016 asciende a 2.643 millones de euros (€) que, sin embargo, no repercute en la salud de la población, encontrándose Canaria en la cola del Estado en absolutamente todos los parámetros sanitarios: obesidad,  problemas cardiovasculares y cerebrovasculares, diabetes, hipercolesterolomia, hipertrigliceridemia, hipertensión, desnutrición, nefropatías, cáncer y, sobre todo, psicopatologías: más del veinte por ciento  (20 %) de la población canaria presenta trastornos mentales y adicciones según manifestó el Sr. Luis Suárez, director del área de Salud de Gran Canaria, durante la inauguración de las jornada “Enfermedad mental y adicciones” que se celebraron en el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr Negrín, siendo estos trastornos producidos por el sometimiento colonial del pueblo de las Islas Canarias pues, como descubrió el psiquiatra Frantz Fanon, el colonialismo produce enfermedad psicopatológica, descubrimiento que describe magistralmente en su libro Les Damnés de la Terre.

Y no repercute en la salud de la población por la razón tan sencilla como fácil de entender de que ese abultado presupuesto  se destina en un porcentaje elevadísimo a subvencionar la sanidad privada, transformando la medicina en un negocio que, justo en ese momento, deja de ser medicina, lamentablemente. Los veinte años que el PPSOE ha mantenido en el poder a “Colisión” Canaria les ha dado sufuciente experiencia a ambos para repartirse las migajas que, como esbirros que son, les deja el colonialismo a cambio de sus servicios, utilizando para ello el viejo truco de potenciar la privatización de la sanidad, educación, servicios sociales, etc., (‘externalizar’ lo denominan en esa continua danza de tergiversación y perversión del lenguaje) en detrimento de los servicios públicos.

Un ejemplo emblemático lo constituye el desvío de pacientes de la sanidad pública a la privada, pacientes que, al ingresar en la sanidad pública, les han realizado una serie de pruebas médicas intentando llegar a un diagnóstico de su patología y, cuando llega, mediante los innumerables conciertos, a la sanidad privada, los vuelven a someter al sufrimiento de repetir todas y cada una de las pruebas que ya le habían realizado en el centro público, con lo cual “nos han vendido en palo por lo menos dos veces”, a lo que nos replicarán, y con razón, que los tontos somos los que lo compramos.

Ejemplo emblemático pero no es el único: cada año la consejería de sanidad adquiere un exceso de miles de vacunas supuestamente contra la gripe que no sólo no son efectivas en su inmensa mayoría, sino que ni siquiera hay gente dispuesta a someterse a tal vacuna, por lo que en la radiotelevisión autonómica, “la de ellos”, que no la nuestra,  incitan a los incautos televidentes y radiooyentes a proceder a vacurnarse con el falsario argumento de que se ha triplicado la incidencia de la gripe, ocultando la realidad o sea los excedentes de vacunas por los que han recibido suculentas comisiones de los laboratorios, que han puesto el mote de besugos a los médicos que recetan sus especialidades medicinales a cambio de viajes, adquisición de electrodomésticos, ropa, automóviles y hasta la recepción de dinero contante y sonante.

Este calvario comenzó con el sometimiento de nuestra patria por el régimen monárquico y colonial español, pues es bien conocido el amplio bagaje sanitario precolonial de nuestros antepasados, capaces de extirpar tumores cerebrales mediante la trepanación, como se puede constatar en los cráneos en los que se practicó la misma y que aparecen perfectamente cicatrizados e igualmente comprobado en el sistema de momificación. Sólamente tres pueblos eran capaces de momificar a sus muertos: los egipcios, los aztecas y los wanches, que superaban a los anteriores al ser capaces de momificar sin extirpar las vísceras. En la actualidad, en la era de la nanotecnología y el genómica, cuando los médicos tienen que repatriar un cadáver, le extirpan las vísceras para evitar la putrefacción. Los wanches que nos precedieron lo tenían resuelto. 



Nuestra sanidad, así como el resto de los parámetros sociales, no mejorarán mientras sigamos siendo una colonia.

El Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario, cuando obtenga la confianza de los canarios y canarias, incrementará el gasto sanitario hasta el doce por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), que invertirá en infraestructuras y dotación de centros sanitarios públicos, personal sanitario con salarios dignos y reconocimiento social y profesional, atención a las personas necesitadas e investigación sanitaria, alineándonos con las naciones más prósperas. El PIB de Canarias del año 2015, último publicado, ascendió a 42.316.697 millones de € según la primera estimación del metropolitano Instituto Nacional de Estadística (INE), en plena agudización de la crisis crónica que padecemos desde nuestro sometimiento por el régimen monárquico y colonial español.

Movimiento por la Unidad
del Pueblo Canario



 

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