miércoles, 28 de diciembre de 2016

GRIMA, por José Rivero Vivas



GRIMA
José Rivero Vivas
-¡Oiga, usted, ni una palabra relativa a los de aquí, que son los nuestros!
-¿Está seguro?
-Visto el panorama, parece ser que no.
-Tendrá que explicar su aserto.
-A ello voy.
Me dio un vuelco el corazón la lectura de la prensa esta mañana. Tanta aclamación del quehacer foráneo, en detrimento de lo producido en las Islas, da qué pensar. Sin embargo, los medios de comunicación, y esas redes que ahora se suman al proceso, no escatiman epítetos en su gratuito pregón del talento extranjero, evidencia que nadie pone en duda. No obstante, fastidia esa entrega incondicional a lo de extraño lugar, cuando tanto impedimento, inclusive descalificación, afronta el creador de este Archipiélago. Tanto así que, respecto de su aislada presencia, preguntaron al autor, homenajeado en Francia, si en este aspecto era huérfano.
-¿Es esa la causa de su angustia?
-En absoluto. Aunque se trata más bien de demanda.
-Dé curso a su plante.
-Sin ambages
¿Es posible que, entre tanto periodista, no haya alguno, escritor también de textos literarios, filosóficos, distantes en parte de la noticia diaria? Cuando no, en la pausa de la redacción, tomando copas con el amigo, sentirá inclinación a conversar sobre distintas materias, lo que incita, en la charla informal y espontánea, a tocar múltiples temas.
Si esta posibilidad surge frente al autor de teatro, ensayo, novela… ¿No habrá siquiera un atisbo de curiosidad por sus escritos? De igual modo que se extiende sobre el creador de allende el mar, respecto del compatriota podría comentar, en términos menos amplios, sus textos y hacer referencia a su biografía, en cuanto persona de escaso vaivén andariego, viajero empedernido o individuo sujeto a sus demonios y obsesiones. No es suficiente excusa alegar que la dirección del Diario echa en olvido glosar la obra del autor canario. Alguien podría entrar en el área de satisfacción general. ¿Por qué diantres no pasa ninguno el tamiz? La verdad es que deja perplejo este prolongado silencio.
-¿Significa negligencia?
-Lo ignoro.
-¿Sospecha tibieza impuesta por los círculos influyentes?
-Tal vez.
-¿En qué sentido?
-Ensayo el análisis.
El nulo aprecio dispensado al acervo literario de las Islas se sustenta en el motivo de ser su enjundia considerada sencilla y compleja, zafia y culta; en suma, nada asimilable por su proximidad a la realidad que cada cual trata de ocultar y mantener en secreto, presumible incógnita que proporciona misterio a su vida. Es decir, el oriundo de Canarias, se encuentre dentro o fuera de su marco geográfico, no desea verse reflejado en páginas de un libro, cuya naturaleza pueda ser identificada en cualquiera de los géneros conocidos. Por ello, en acopio de conocimiento, disimula su perfil tras su estereotipada conducta en sociedad.
De aquí que Pausidio no sea rechazado por la tilde que afea su rostro, sino por la indagación llevada a cabo en su pueblo, con objeto de redactar un informe cabal acerca de las personas, presentes y ausentes, que tienen o tuvieron residencia en determinados puntos de Avemar.
-¿Quién es ese hombre?
-Héroe de novela.
-¿Quién la escribe?
-Uno que anda por ahí. Qué más da. Las obras, en vez de nombre, deberían llevar un número de identificación, Quizá la historia fuera otra.
-¿Es resentimiento su marginalidad?
-Certitud de insolvencia.
-¿Ansia de triunfo?
-Envaramiento ante la impavidez.
-Resuma su tesis.
-Eso intento.
Si el natural de Canarias no desea ser escrito por nadie de su entorno, el escritor autóctono, negado en pensamiento y profesionalidad, tiene como alternativa marchar lejos a situar sus obras, como así sucede cuando establece su trama en Nepal, el Pacífico, América del Norte y del Sur, África variada y Europa. Aun así, nunca acalla el temor a ser reconocido bajo determinados aspectos, referidos al personaje que transparenta inequívoca alusión, aunque su prejuicio carezca de fundamento. Existe en su ánimo este recelo y nadie ni nada lo remediará.
Ello sería diferente si también aquí, como en otras latitudes, el nativo se sintiera orgulloso de ser tomado en esencia para protagonizar la trama de una obra magna, inexistente, según general opinión, hasta estos días. Esperemos que se torne entonces el sentimiento suspicaz y deje de sufrir ostracismo el creador de estas Islas, de quien se acepta su producción siempre que no rebase el nivel tácitamente especificado.
-¿Cuál es la incidencia?
-El espacio que medios oficiales dedican a expresas manifestaciones de la humana aportación.
-Es de suponer sutil sintonía.
-El método es misión aparte.
-Su eficacia no provoca ansiedad.
-Apena la actitud impasible de un pueblo ante sus ínclitos valores.
-Creo llegada la hora de concluir la plática.
-Asumo su laudo de buen grado.
-Que el Nuevo Año traiga paz y felicidad al mundo entero.
-Con salud y suerte para todos.
José Rivero Vivas
San Andrés, Tenerife,
diciembre de 2016
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