miércoles, 16 de septiembre de 2015

¿BAILAMOS MADRE?

¿BAILAMOS MADRE?

Luis Castro Pérez
Paséme varias horas en espera
de sacarte a bailar alguna pieza,
cautivado en verdad de tu belleza
y tu extraña mirada lisonjera.
Y cuando al cabo y fin tuve manera
de acercarme galán hasta tu mesa,
diseñé alguna frase con fineza
para decirte en mi ilusión postrera.
Y habré de confesar sin más reclamos,
aunque la pena el pundonor taladre,
que al acercarme por aquellos tramos,
con la pose mejor que más me cuadre,
te dije: "Madre pura, ¿La bailamos?"
y dijiste... "¡La bailamos pura madre!".

CUATRO PLACERES
Luis Castro Pérez
Yo encuentro en el vivir cuatro placeres
con los cuales en serio que la gozo:
El primero, y quizás el más hermoso,
es el placer que brindan las mujeres.
El segundo, que son mis menesteres,
es el mayor deleite del goloso;
y bien entiendo que comer sabroso
son dichas generales de los seres.
El tercero, misión del vagabundo,
es la gloria exquisita que se obtiene
de dormir con el sueño más profundo.
El cuarto y último placer conviene
lo deduzcan contrario del segundo,
el cual yo no lo nombre por higiene.

EL CENSO
Luis Castro Pérez
Mal enterado estuvo mi vecino
quien festejó con pompa y alegría
lo que supuso público "su día"
¡Y bebióse catástrofes de vino!
Se festejó de modo tan genuino
que lo escuché que sin rubor decía:
¡Arriba y viva yo, que hoy es mi día!
... Y su felicidad me la imagino.
En sarcásticas burlas me desbordo
y una vela prendida con incienso
he de ponerle a mi vecino gordo.
Se supo que la fecha fue del "Censo",
pero el hombre que está ya medio sordo,
oyó que le dijeron que del "menso"

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