jueves, 29 de septiembre de 2022

BAJADAS, SUBIDAS Y ROBOS

 

BAJADAS, SUBIDAS Y ROBOS

ANA PARDO DE VERA

Que sí, que sí ... Que el debate sobre la fiscalidad en España y en cada una de sus autonomías es muy interesante y nos tiene a todas muy entregadas en platós de televisión, en casa y en los bares. Pero estamos en campaña electoral -faltan ocho meses para las elecciones autonómicas y municipales, y catorce para las generales- y el debate está contaminado por un populismo pasmoso, incluso, para la percepción de legas en la materia, entre las que me incluyo.

 

Para empezar, como en todo en la vida, en fiscalidad no existen apenas blancos y negros, sino una gama de grises infinita. La noticia este martes es que el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, decidía otorgar beneficios fiscales a las rentas por debajo de los 60.000 euros y el presidente del PP, al que no conocíamos el timbre de voz desde que la fascista Georgia Meloni ganó las elecciones en Italia, salió como una exalación a decir que el PSOE le copia. ¿Es malo eso? No necesariamente, salvo que es falso: de momento, los mandatarios socialistas no bajan impuestos a los ricos (capital), lo cual, en una economía de guerra como la actual, es simplemente obsceno. Las rentas más bajas no deben pagar impuestos (no lo hacen) y a las rentas del capital, hay que mantenérselos y subírselos porque su fiscalidad en España es un cachondeo. Ahí sí que no hay matices.

 

¿Copia Ximo Puig al PP? No, y en parte, para mal: al fin y al cabo, y pese a las rebajas que Alfonso Rueda, sucesor de Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta, se ha visto obligado a hacer con el impuesto de Patrimonio (ha anunciado una bonificación de hasta el 50% torciendo el morro), en Galicia no ha llegado la orgía de los ricos al orgasmo y el IRPF se deflactará para las rentas inferiores a 35.000 euros, no a los 60.000 de la Comunitat Valenciana. Galicia, cuna política del megagestor Feijóo, mantiene el impuesto de Patrimonio y baja impuestos a las rentas medias. ¿Es una renta de 35.000 euros una renta media? Depende: si vives en Lugo, sí; si vives en València, menos, pero si vives en Madrid, ni de lejos, sobre todo porque los servicios públicos lo son muy precariamente, aunque se sigan bajando impuestos.

 

Entonces, si Puig dice que baja impuestos a las rentas de 60.000 euros para abajo, es que los/as valencianas que cobran 59.999 euros lo están pasando mal. No, en general, ni mucho menos .... Claro que si tienes un familiar dependiente y la asistencia no te la cubre la Administración autonómica, pues bien-bien no lo pasarás, pero peor están los de 35.000 euros para abajo con dependencia en Galicia, donde los servicios públicos están casi como en Madrid y con una población mucho más envejecida. Y si aquí no paga impuestos ni dios, pues ni salarios de 60.000 euros ni de 35.000 ni nada, porque sanidad, educación y dependencia las pagarás mejores o peores en función de la suerte que tengas en la vida con tu renta. Por eso hablamos de justicia social para referirnos a la completa cobertura fiscal de estos servicios, independientemente de tu sueldo y de tus circunstancias vitales básicas. Pero llegan las elecciones y todo se va al carallo, porque con crisis o sin ella, el mensaje que ha calado es que bajar impuestos es lo bueno, aunque tengamos el Estado de bienestar tiritando. También para algún PSOE, el partido líder de la socialdemocracia europea, ¿recuerdan? Por cierto, Galicia, la Comunidad de Madrid y la Comunitat Valenciana siguen erre que erre reclamando mayor financiación al Estado, como Andalucía. Y sin sonrojarse.

 

La batalla fiscal le abre frentes a Sánchez en el plano territorial, con sus socios y con la oposición

La batalla fiscal le abre frentes a Sánchez en el plano territorial, con sus socios y con la oposición

 

Todo está revuelto y mal enfocado, probablemente a propósito, porque las elecciones están ahí y la gente necesita creer que hay dinero que va del bolsillo de Puig, Isabel Díaz Ayuso, Rueda o Juanma Moreno a su bolsillo (otra falacia), aunque ni siquiera sea el suyo (el bolsillo) Por ejemplo, ¿ustedes han oído hablar estos días de los 2.000 euros que nos cuesta el fraude fiscal a cada contribuyente leal a Hacienda? ¿Y por qué no meten ese dinero en el bolsillo nuestro? Que dos mil euros no los cobra al mes quien gana 35.000 euros en un año ... Lo cuenta muy bien el doctor Julen Bollain, autor de Renta Básica: Una herramienta de futuro (Editorial Milenio, 2021), en este artículo de CTXT: "En España se defraudan 91.600 millones de euros al año (...) Unos 60.600 millones en impuestos evadidos y unos 31.000 millones en cuotas defraudadas a la Seguridad Social". ¿Pero quiénes son esos malnacidos/as?, se preguntan ustedes. De todo hay, explica Bollain, aunque "según el informe Desigualdad y pacto social recientemente publicado por la Fundación La Caixa, cuanto más altas sean las rentas, mayor es el fraude cometido". ¡Sorpresa! No se pierdan los detalles en el texto de Bollain, aunque no pretendo enfadarles (más)

 

En definitiva, la sensación que deja este debate de taberna sobre los impuestos es la de siempre: pagan los mismos a pesar de la rebajas electorales y a los que nunca pagan, encima, les cobran muy poco el peaje de la economía de guerra porque, a mayores, ni siquiera necesitan los servicios públicos que se están recortando por culpa de los ejecutores de las rebajas electorales indiscriminadas y puntuales que no meten mano a lo importante. Y así, como siempre, aguantamos. ¿Hasta cuándo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario