lunes, 27 de febrero de 2017

LE DECÍAN LA MUJER AZUL...



LE DECÍAN LA MUJER
 AZUL...
DUNIA SÁNCHEZ

Le decían la mujer de azul. Sí, azul porque ella era azul. Envuelta en su túnica translúcida se sumía en sus pensamientos. Pensamientos soñadores, evocadores de los dilemas que nos escupe en lo pequeños que somos. Veía este mundo minúsculo, indeciso, serpenteante ante la agresividad de unas lanzas que lucen la brutalidad. Y ahora, digo, se tropezaba con su cavilar. Su cavilar azul. Sí, azul porque ella era azul. El azul de las mareas en calmas, en paz, en el valiente mecer de sus deseos. Se dio cuenta desde hace muchas décadas de que no estaba sola, de que no estamos solos. Aunque sigamos el empuje tradicional de lo incomprensible como gigantes. Descubrió que no éramos exclusivo, solo, polvo de estrellas. De millones de estrellas que flotan en el oscuro universo. Otras vidas, se decía, a mi me vienen con esas. Si fuésemos más allá de nuestra frontera en nuestra conciencia todo sería lógico, decía la mujer de azul. Y esa mujer era tomada por lela o como quisieran tomarla. Pero a la que decían mujer de azul tenía razón. Una razón que va más allá de lo que aquí se cuece, que no es poco.  Ay y la mujer de azul se alegraba de que se la tomase en consideración. Viajes a través de un tiempo que no se detiene sino que se expansiona y contrae con el tic-tac de nuestra visión. Ahora que todo parece cierto su mente se extiende en los montes sagrados de la lógica. La mujer de azul salió de su cueva, su casa pintada de azul. Todos la miraban, con extrañeza. Sí, era el anochecer de un cielo cubierto por amplias y pesadas nubes grises. Pero ella sabía que allá arriba, allá donde la atmósfera es inconcebible para los terráqueos había vida ¿Cómo sería?, meditaba. Y cierta ofuscación caía sobre la mujer de azul …¿Cómo nosotros? Un brinco de temor se apoderó de ella. Una batalla entre mundos, no ahora, está claro sino con devenir de los siglos. Y la mujer de azul dio marcha atrás. Volvió a bajo su techo azul. Le decían la mujer de azul, deshielo temprano a pesar de su juventud, a pesar de su rostro azul.

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