lunes, 11 de julio de 2016

MORIR EN MADRID 80 AÑOS DESPUÉS

MORIR EN MADRID 80 
AÑOS DESPUÉS

EDUARDO ROTHE
1931, España: 503.061 kilómetros cuadrados. 24 millones de personas. La mitad de la población es analfabeta. Hay 8 millones de pobres. Hay 2 millones de campesinos sin tierra. 20.000 personas poseen la mitad de España, provincias enteras son propiedad de un solo hombre. Salario medio de un trabajador, de 1 a 3 pesetas por día; un kilo de pan cuesta 1 peseta.

Morir en Madrid 80 años después
20.000 monjes, 31.000 sacerdotes, 60.000 mil monjas y 5.000 conventos. 15 mil oficiales, de ellos 800 generales: 1 oficial por cada 6 hombres, 1 general por cada 100 soldados. Un rey, Alfonso 13, el decimocuarto soberano desde Isabel la Católica.

LA REPÚBLICA

El 2 de abril de 1931, los candidatos monárquicos son derrotados en las elecciones municipales. Alfonso 13 abdica. Es la República por sorpresa. El pueblo descubre que existe, tiene derecho a la palabra, tiene derecho al discurso. Pero los campesinos siguen sin tierra, los obreros no tienen trabajo. Todo el mundo pasa, al mismo tiempo, a la acción directa: los monárquicos contra la República, los catalanes por la autonomía, los anarquistas contra el Estado, los campesinos contra la Guardia Civil. La izquierda se organiza, la derecha se endurece. José Antonio Primo de Rivera funda la Falange.

Octubre 1934. Es la sublevación de Asturias. Los mineros resisten 15 días en Oviedo y Gijón. La represión es rápida: 1.500 muertos, 3.000 heridos, 50.000 obreros presos. Un general se distingue, y Alcalá Zamora lo llama "salvador de la República".  Ese general es Francisco Franco.

1936. Elecciones Generales. Dos frentes, el Frente Popular y el Frente Nacional.  El Frente Popular gana con 4 millones de votos, contra los 3,5 millones de la derecha, y obtiene la mayoría absoluta en el parlamento español, las Cortes. Por la primera vez en España, el Frente Popular está en el poder.

Los campesinos ocupan las tierras ociosas. Se libera a los mineros de Asturias. Aumentan 15% todos los salarios. 200 iglesias destruidas, 300 asesinatos políticos. 130 huelgas espontáneas. 10 periódicos saqueados. Los generales protestas: se los exila. Franco a Canarias, Godet a Baleares.

LA CONSPIRACIÓN

La persona sagrada de España está en peligro. En nombre de la España Eterna, los carlistas, los monárquicos, la Falange, unidos tras el estandarte de la Iglesia, preparan la rebelión. Del ejército de África a los cuarteles de Burgos circula la consigna del complot, la contraseña "Arriba España". El 16 de junio de 1936, en las Cortes, el líder de la derecha, Calvo Sotelo, amenaza al gobierno: "Contra este Estado estéril, yo propongo el Estado integral. Muchos lo llamarán fascista, pero si el Estado fascista es el final de las huelgas, el final del desorden, el final de los abusos contra la propiedad, entonces yo declaro con orgullo que soy fascista. Y declaro loco a todo soldado que, frente a la eternidad, no se levante contra la anarquía, si fuera necesario". Tres semanas más tarde Calvo Sotelo es asesinado. La rebelión ha encontrado su pretexto y su mártir.

EL GOLPE

Madrid, 18 de julio de 1936, huelga de mozos de café. De pronto, la noticia: la víspera, las guarniciones de Marruecos se han sublevado contra la República. Francisco Franco declara en Radio Tetuán: "Todos ustedes que sienten el santo amor por España, que juraron defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la Nación os llama a defenderla. El Ejército ha decidido restablecer el orden en España".

Por traición, por artimaña o por convicción, caen inmediatamente Sevilla, Algeciras, Córdoba, Granada, Navarra, Oviedo y Zaragoza. Resisten victoriosamente el País Vasco, Málaga, Barcelona, Madrid...y desarman el modelo. Franco declara "España está salvada". El Presidente de la República, Manuel Azaña proclama "La República continúa". De hecho, comienza la guerra civil".

LA GUERRA

Lo anterior es el texto con que comienza el documental "Morir a Madrid" (1963) del francés Frédéric Rossif. El resto de la película es la guerra, sus batallas y episodios, Somosierra, el Alcázar, Teruel, Guadalajara, Guernica, el Ebro... La aviación y voluntarios de Hitler y Mussolini apoyando a Franco, las Brigadas Internacionales apoyando a la República. El triunfo del fascismo gracias a un millón de muertos, la mitad en combate, la otra mitad asesinados durante y después de la contienda; los 300.000 que se salvaron, fueron al exilio. El fin de la guerra no fue el fin de la violencia: Franco nunca dejó de matar: en 1975, a los 83 años, pre-agónico, firmó su última condena de muerte, para 5 jóvenes revolucionarios.

La España del triunfo del fascismo fue de penuria y represión. La destrucción de los recursos económicos e infraestructuras hizo de los 40 los "años del hambre". Se produjo un estancamiento económico durante toda una década, no recuperándose el nivel de renta de 1935 hasta bien entrados los años 50. El país quedó dividido: arriba los ciudadanos decentes, católicos y franquistas, abajo los "rojos", sin derechos ni oportunidades, en una forma de esclavitud contemporánea. Toda protesta era duramente reprimida: hasta 1963 por los "Tribunales para la represión de la masonería y el comunismo" y después por la Dirección General de Seguridad DGS.

Por el apoyo militar e ideológico del régimen franquista a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, España quedó aislada en el contexto internacional y fuera del Plan Marshall. Sin embargo, durante la Guerra Fría y por la posición estratégica de España, Estados Unidos normalizó sus relaciones. La alianza militar se afianzó en el Pacto de Madrid de 1953 y en 1955 España entró en la Naciones Unidas.

LA TRANSICIÓN

A partir de la muerte de Franco, las huelgas y las protestas obligaron a Estado pasar de la dictadura militar a una Monarquía supra constitucional con democracia representativa, en un proceso de liberalización (que no de liberación) llamado " transición" en lo político, "destape" en lo cultural. La izquierda volvió a la legalidad tras renunciar a sus principios e ideales. Los hijos y los nietos de los fascistas se modernizaron con el bipartidismo, y se reciclaron en la Unión Europea. Vinieron décadas de auge económico con el turismo, la especulación inmobiliaria, y la sobreexplotación neoliberal de algunos países latinoamericanos. Después vino la crisis, que dura hasta nuestros días y que pagan los de siempre, los de abajo: 6 millones de desempleados y medio millón de personas arrojadas a la calle. Ahora "morir a Madrid" tiene un nuevo significado. 

El franquismo sigue mandando: desde el fin de la guerra hasta nuestros días (77 años) España ha tenido 3 jefes de Estado a quienes nadie eligió: Franco, Juan Carlos de Borbón y ahora Felipe VI. Viejas leyes impiden la independencia de los pueblos dominados por el Estado Español, nuevas leyes limitan o castigan la libertad de expresión. La corrupción de los partidos tradicionales es mayor que nunca en el Reino de la cleptocrácia ibérica. Los bancos, dueños de los medios de información, descalifican a las nuevas organizaciones sociales y políticas. El fraude electoral es tan descarado como el de cualquier caricatura de republiqueta bananera. Renacen los odios de clase, amamantados por la Iglesia Católica. La vieja y españolísima misofilia, amor por el odio, envenena a las jóvenes generaciones. La salida de la Monarquía y el regreso de la República están a la orden del día.

Tal y como se lo advirtió Unamuno, vencieron porque le sobraba la fuerza bruta, pero no convencieron porque no tenían razón. Ni la tienen, ni la tendrán nunca. 80 años después, para los nietos de los que pelearon en la Guerra Civil, España y su destino siguen siendo materia pendiente.

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