domingo, 3 de diciembre de 2023

DISCRETO ENCANTO DE LA ALIENACIÓN

 

DISCRETO ENCANTO DE

LA ALIENACIÓN

EDUARDO SANGUINETTI, FILÓSOFO

, POETA Y PERFORMER.

"Desacreditar viejos paradigmas por ser inútiles para enfrentar una nueva realidad, cuando en realidad el equívoco es utilizarlos, y la tentación más fácil: fingir una crisis. Pero no hay exactamente crisis de valores, imperan unos nuevos apenas identificados, tanto más peligrosos cuánto más se invisibilizan, cuánto jamás se discuten..." (Fragmento del capítulo I de mi libro "El Pedestal Vacío" Ed. Catari, Buenos Aires, 1994)

Esta sociedad presentada como un modelo por la enseñanza proporcionada por ella, los jóvenes conocen algunos secretos, no los del poder sino sus resultados. Lo que comúnmente es ocultado y disimulado no tiene secretos para ellos. Los desórdenes y carencias de sus vidas cotidianas ¿no les permiten descubrir inconscientemente las fallas irreversibles que preceden al derrumbe?

 

La sociedad de consumo sigue poseyendo el discreto encanto de la alienación, delirio suave de los objetos y de las necesidades innecesarias, similar a la escena de lo político en este milenio del espectáculo miserable, por exceso de uso y abuso de todos los valores que simbolizan la vacuidad del mercantilismo, su burla y sadismo operando en función de dar espacio a la promiscua información, que ha llegado a sustituir a los prestigios de la trascendencia (de la que formaban parte el análisis teórico y crítico). Promiscuidad absoluta, excesiva. Simultaneidad de todos los puntos del espacio, del tiempo, de los hombres bajo el signo de la instantaneidad de la luz: se acabó el lenguaje. Se acabó la superficie (¡qué agradable era la proximidad en los tiempos de la distancia!), se acabaron las apariencias y las dimensiones: interfaz y transparencia.

 

Se habla de modo compulsivo, en los centros de conocimiento 'express' de la proxémica de las relaciones humanas. Sería mejor hablar de proxémica de la información, de los flujos, de los circuitos, que instituyen una proximidad de todos los lugares, de todos los seres humanos entre sí, la circularidad de las preguntas y de las respuestas, de los problemas y de sus soluciones. Escatología de la información: el sueño de la conductividad absoluta sólo puede ser excremento.

 

¿Existen nuevos espacios de libertad? Sólo la programación es libre. Se creía en el pasado no demasiado lejano, que el individuo estaba alienado porque otros (el Estado, el poder) poseían toda la información sobre él. Pero las cosas han tomado otro cariz. Hoy, en este milenio, como no dejo de replicar como tiempo de las grandes muertes, el individuo nunca se sentirá tan alienado por el hecho de que se sepa todo sobre él como por el hecho de que él se vea obligado a saberlo todo sobre sí mismo. La información, el incremento de información sobre nosotros mismos, es una especie de ejecución por electrocución. Se produce un cortocircuito en el que el individuo quema sus circuitos y pierde sus defensas.

 

Ocurra lo que ocurra con esta fatalidad de la información en la que está sumergida la humanidad, de la que he descrito en diversos editoriales y libros, todos los síntomas, contra-interpretados simplemente por una visión optimista, al estilo de los tiranos y delirantemente plena de buena voluntad, a la que se abandonó toda la sociedad, sin la menor resistencia, promocionada por ridículos gobernantes y líderes de opinión execrable, de ahí que les comunico que de nada les servirá llorar o reclamar devolución del tiempo perdido, todo está ya calculado y se marcha a un futuro que es hoy, sin horizonte a la vista.

 

Queda en cada individuo la posibilidad de decidir qué hacer con la angustia que llevan dentro suyo, devenida en asimilarse a esta maravillosa subcultura informática y cibernética del cambio, que impone a cada cual reevaluar a cada instante no tanto sus posibilidades de jugar y de vivir (eso si era libertad), como sus probabilidades de sobrevivir en un mundo aleatorio y móvil. Juego que despierta la libido para los privilegiados de la infocultura, pero no necesariamente para la masa abigarrada, tras los valores inexistentes que transitan cual parias por los senderos del perjurio y de haber sido domesticados por dictadores totalitarios, travestidos de demócratas.

 

Lo apreciamos en este Tercer Mundo Informático, que se agota en encontrar una autonomía ideal en la gestión de sus propios asuntos, pues no es otra la forma de la "libertad" en un universo indeterminado, sin perfil nítido... Sin resistencia nostálgica, pues la visión habitual que se sembró en el planeta es la del imperialismo de los sistemas totalitarios, hacia donde se produce un deslizamiento preferencial de la libertad hacia la servidumbre voluntaria.

 

Con el pretexto de apuntar a un porvenir que sólo era posible en un contexto ya desaparecido, se obstina en desconocer, en rechazar aquello que no consta en las agendas de dirigentes de cualquier tipo, y a la vez conservar lo que se considera necesario para alcanzar un futuro imposible.

 

 

(*) Filósofo (Cambridge, Inglaterra), poeta, performer, ecologista, artista y periodista argentino. Pionero en el arte performativo. Precursor del minimalismo en América Latina y del Land Art según Jean Baudrillard. Autor del "Manifiesto de los indignados contra el neoliberalismo'' año 2011. Miembro-asesor de The World Literary Academy (Cambridge, Inglaterra), "Biography of the year Award" Historical Preservation of America (1986), "Man of the Year" IBC Cambridge 2004. Miembro activo de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

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