domingo, 1 de enero de 2017

SE TERMINA EL AÑO PERO NO EL CICLO



SE TERMINA EL AÑO PERO 
NO EL CICLO
ALFREDO SERRANO

Ya estamos en el año 2017, a punto de ser investido Trump como Presidente de los Estados Unidos, y mientras tanto, Maduro continúa al frente de Venezuela; Evo gobierna en Bolivia; y lo mismo ocurre con Correa en Ecuador a la espera de lo que suceda en las próximas elecciones del 19 febrero. Los agoreros del fin de ciclo exageraron. Es innegable que estamos ante un profundo avance de la restauración neoliberal en América Latina, pero muchos se excedieron en sus pronósticos apocalípticos. Las derrotas electorales en la Asamblea legislativa en Venezuela (diciembre 2015), en el referéndum por la repostulación en Bolivia (febrero 2016) y la pérdida de algunas ciudades importantes en Ecuador (febrero 2014) supusieron un importante revés al progreso de los procesos de cambio. Sin embargo, a pesar de las infinitas dificultades, se ha logrado resistir. Y, por ahora, el trío nacido en constituyentes no tira la toalla.

La región indudablemente ha tenido importantes transformaciones en clave política. Macri preside Argentina con un giro radical de sus políticas que procuran hacernos olvidar de la positiva herencia K. En Brasil, el golpe de Estado de Temer ha permitido un golpe económico con el objetivo de restituir el orden neoliberal. No son cambios menores porque no son países cualesquiera, ni por su tamaño ni por su importancia geopolítica. A eso se suma el pacífico (Colombia, Chile, Perú y México) que prosigue su profundización neoliberal a pesar de las protestas ciudadanas. Y Paraguay es un comensal más en esta cena conservadora luego de otro golpe, el que se diera contra Lugo hace ya varios años.
De una forma u otra, se consolida el bloque geopolítico de derechas en el continente. A eso cabe añadir un frente externo adverso que no debe subestimarse. Estamos inmersos en una larga contracción económica mundial que es usada como excusa para fortalecer el espíritu global neoliberal. Se impone progresivamente el sentido común propio de las recetas de los recortes sociales, privatizaciones que conllevan merma de soberanía, creciente darwinismo económico, supremacía del poder financiero, reconcentración de la riqueza en pocas manos. Esta racionalidad también se observa incluso al interior del bloque más progresista a la hora de tener que decidir qué hacer ante una situación hostil y compleja. Todo, absolutamente todo, está en disputa.
Pero en este devenir, hay un pequeño gran detalle que no puede ser descuidado. En cualquier ciclo largo, obligatoriamente se debe afrontar muchos momentos cuesta arriba. Algunos propios de situaciones ajenas y otros como consecuencia de las contradicciones y tensiones casa adentro. Ni todo es color de rosa ni existe linealidad que valga cuando se navega a contracorriente. Y en esos casos, aguantar y resistir el viento en contra es una fortaleza excesivamente infravalorada en estos tiempos en los que prevalecen las promesas vacías y los globos de colores.
La épica revolucionaria está habituada a edificarse en base al momento fundacional que suele poner punto y final en términos simbólicos con el régimen antiguo. Suele ser escasamente seductor el período que toca estar en resistencia. No resulta sencillo explicar ni argumentar que ante tales circunstancias históricas no queda otra alternativa que interrumpir relativamente el ritmo progresivo de mejoras. Eso trunca drásticamente las crecientes expectativas y tiene indudablemente un alto coste político. Para procesos políticos tan acostumbrados a acelerar, frenar es casi una renuncia a un sello de origen.
De la superación o no de este momento histórico, dependerá que podamos hablar de fin de ciclo o no. Por ahora, lo que sí podemos afirmar es que estos últimos años han constituido un ciclo corto tumultuoso en el que se igualan y rivalizan los proyectos. La hegemonía neoliberal no iba a acabarse en una década por mucho tiempo que este lapso parezca. Lo mismo que las independencias necesitaron de mucho recorrido para consolidarse, sería un craso error histórico creer que ahora todo se termina. Más que tener paciencia, lo que se requiere es levantar la vista, mirar atrás en la Historia y adelante hacia el Futuro, y seguir creyendo que sí se puede. Solo si se cree en ello y se buscan las opciones considerando que el “pasado, pasado es”, este ciclo largo tendrá posibilidades de no cerrarse. Por ahora, se acaba el año y todo está tan incierto como abierto. El ciclo continúa no sin vaivenes. Y suponer que todo sería viajar en VIP era creer demasiado en Santa Claus.


INSUMISIÓN



INSUMISIÓN
La desobediencia civil, la insumisión, el rechazo a cumplir las leyes que consideramos manifiestamente injustas ha sido, guste o no, a lo largo de la historia, el motor de muchos cambios para mejor. Solo hay que recordar las luchas por la abolición de la esclavitud; o por los derechos civiles de los negros en EE UU; o por el voto de las mujeres; o contra el apartheid en Sudáfrica; o contra el servicio militar obligatorio en España. Hay toda una tradición de movimientos que han logrado doblegar leyes evidentemente injustas.
Nos encontramos hoy ante un drama mundial relacionado con los límites a la movilidad de las personas. Las migraciones siempre han sido algo natural al ser humano. De nuestra movilidad por el planeta han nacido culturas, naciones, inteligencia y progreso. Es verdad que hubo guerras y fronteras, pero nunca fueron tan impermeables como ahora. En un mundo en el que la tecnología nos permite viajar en horas a cualquier lugar, las leyes, las vallas y la ideología reserva la movilidad solo a unos millones que tuvimos la suerte de nacer a este lado del muro.
Quizá el método empleado hace dos días por Mikel Zuloaga y Begoña Huarte para poner en evidencia la injusta situación de los refugiados sea discutible. No parece que meter en una autocaravana a ocho personas e intentar cruzar la frontera griega ilegalmente sea lo más atinado. Pero en todo caso prefiero saltar por encima de mis dudas -¡somos a veces tan exigentes con los que luchan y tan tibios con los que se conforman!- y, desde luego, apoyar el sentido último de su acción. Protestar contra la situación de indefensión que viven millones de personas ante la indiferencia cómplice de los que nos lamentamos mucho pero no hacemos nada para remediar la situación, parece cada día más imprescindible.
Mientras tanto, nuestro gobierno se resiste a recibir a los refugiados que por cuota decidida por la Unión Europea le corresponden. Deberían haber venido casi 18.000 y no llegan a 900. Hay muchos ayuntamientos, comunidades y asociaciones peleando por atenderlos, pero Mariano Rajoy está más ocupado en expulsar que en acoger. Y la Unión Europea se afana en diferir su responsabilidad -a cambio de dinero- a Turquía o Grecia.
Quizá ha llegado el momento de arriesgarnos un poco, al menos de defender a los que lo hacen y no mirar a otro lado entretenidos en nuestras cuitas domésticas navideñas. Es posible que por encima de los debates de Podemos sí, Podemos no; Aguirre-Carmena; Pedro Sánchez-Susana Díaz; Rajoy-Aznar, haya la posibilidad de que se asome un dilema más importante: ¿Estamos de verdad dispuestos a dejar en la estacada a millones de personas que han tenido que huir de la guerra? Familias enteras, como las nuestras. Hombres y mujeres, como nosotros. Niños y niñas, como nuestros hijos. Seres humanos que resisten al invierno en campos de refugiados en condiciones lamentables. Y pensando en Mikel y Begoña: ¿Podemos condenar con tanta dureza a los que intentan ayudarles?

 

"2017 UN NUEVO AÑO"



"2017 UN NUEVO AÑO"
EDUARDO SANGUINETTI,
 FILÓSOFO Y POETA.
¿CÓMO FUE QUE ACABAMOS PAGANDO POR VIVIR EN UN PLANETA QUE NOS OFRECE TODO GRATIS?

Para llegar a construir un mundo nuevo, para todos los seres y no los que nos negocian la existencia y la tierra en que permanecemos , se debe perder el miedo a modificar el estado de las cosas, un espacio donde insisto: nos explotan, sojuzgan, mienten, estafan,asesinan y roban la vida, gobiernos caducos de mononeuroanles, ignorantes y mentirosos. Vamos por un presente para todos, en libertad, verdad, solidaridad y paz. 

Vivienda, salud, luz, gas y alimentación, son derechos humanos básicos... no lo olvidemos... que persista la memoria, de ayer, hoy y el futuro. 

La "caridad" implica el reconocimiento de la desigualdad y la injusticia como un "estado natural" de las cosas... anteponer solidaridad y fraternidad, a caridad "caritas". 

La sociedad no necesita partidos políticos, ni bancos, ni iglesias. Es más. Es lo que la tiene perdida, en la miseria y enferma.


Argentina mi país, modificará su destino degradante, de tendencias prostibularias adquiridas en tienda de accesorios, cuando todos sus habitantes, sean capaces de abandonar mezquindades, cobardía, especulación y se asimilen a la solidaridad, bien común y fraternidad... educados, instruidos y en conocimiento devenido en responsabilidad, seremos los héroes de la Igualdad, LibertayVerdad.


"Hace "un tiempo" que he nacido.
Hace "mucho tiempo" y hace "muy poco tiempo". Todavía no he llegado a comprender lo que ha ocurrido.
Tampoco he llegado a admitir la existencia, a veces, ni a mi mismo.
Observo los seres y cosas que me rodean y no puedo dejar de sentirlo enigmas, o casi nada... un metalenguaje que inhibe, a la hora de sacar conclusiones, que jamás llegan.
Las satisfacciones que he buscado para colmar una vida, un vacío, una nostalgia y he obtenido, han conseguido a veces, muy poco en realidad, enmascarar el malestar existencial. Me han distráido, pero ya no pueden hacerlo.
Existir es la única manera de existir que conozco, me agarro a esta existencia, porque no puedo imaginarme una manera de existir fuera de la existencia.
Escribo para mostrar lo que nadie ignora y para confirmarme a mí mismo lo que siempre he sabido: lo único e insólito de este "universo".
Un "universo" finito es inimaginable, inconcebible.
Un "universo" infinito es inimaginable, inconcebible.
Por ende, no puedo dejar de aseverar que el universo no es ni finito ni infinito, no siendo finitud e infinitud, más que formas humanas de pensarlo, de todos modos, que la finitud y la infinitud no sean más que formas de pensar y de decir, es también inconcebible, inimaginable.
A no preocuparse todo tiene su sentido... y en definitiva los que pasamos somos nosotros, el tiempo es inmutable... 

Y como he escrito, a modo de epílogo intentado en mi primer libro "Alter Ego" (Ed, Corregidor, 1984, Bs. As,) y creo lo podríamos aplicar a este nuevo año que comienza: "La ilusión mientras dura es una realidad por derecho propio."


QUE NO NOS PUTEEN EN 2017

Se nos fue un año jodido
y mal pinta el que nos llega
las cosas van a peor
nos esperan muchas penas.

xxxxxxx

Quisiera ser positivo
y verlo color de rosa
mas la esperanza del pobre
suelen decir que es muy poca.

xxxxxxxx

Rajoy tiene las tijeras
dispuestas pa recortar
y en España y su colonia
las pasaremos muy mal.

xxxxxxx

Seguirán los refugiados
para vergüenza mundial
una de las muchas lacras
que tiene la humanidad.

xxxxxxxx

Como banda terrorista
hay que disolver la OTAN
culpable de muchas guerras
y de los males que traen.

xxxxxxxx

Aquel Trío Calavera
el de la Guerra de Irak
si hay justicia en este mundo
en un banquillo sentar.

xxxxxxxx

Mal lo va a tener España
con el Pleito Catalán
no paran el mal a tiempo
y caro lo pagarán.

xxxxxxxx

Israel se le condena
en las Naciones Unidas
una estado terrorista
que a Palestina extermina.

xxxxxxxx

Bretaña se va de Europa
creo que para mejor
la dictadura alemana
el inglés no toleró.

xxxxxxxx

Que Colombia tenga Paz
aunque muchos quieren Guerra
lleno de contradicciones
se encuentra el planeta Tierra.

xxxxxxxx

Ya me voy a caminar
por el año que ahora empieza
en mi alma una esperanza
y en el corazón tristeza.

xxxxxxxx

Ya con esta me despido
les deseo lo mejor
solo he querido advertirles
que empieza un año cabrón.