martes, 2 de septiembre de 2014

PASAJE A LA LIBERTAD

PASAJE A LA LIBERTAD
EDUARDO SANGUINETTI,

 FILÓSOFO RIOPLATENSE
 Uno de los errores de la izquierda del siglo XXI ha sido limitarse a la denuncia sin intervenir de manera activa dentro del Estado, siendo gobierno, para dar un giro definitivo en el estado de las cosas y no perpetuar el simulacro de una democracia desdibujada de su concepción original.


La legítima izquierda debe estar en la calle y en las instituciones, exigiendo cambios radicales (es decir, que van a las raíces del problema de concentración del poder) a los que las estructuras y castas de poder se opondrán por todos los medios.

El pueblo podrá alcanzar lo que desea si se moviliza, marchando para hacer efectivo su afán de arribar a una existencia en paz y armonía, en igualdad, solidaridad y fraternidad.

El principal inconveniente no es que la población no sea consciente de las enormes limitaciones de la democracia, sino que no cree que pueda cambiarse.

La historia muestra que sí se puede al menos temporalmente dar un vuelco gracias a la voluntad liberadora e inspirada de hombres y mujeres que no admiten ser explotados y perpetuar el fraude. En contra de lo que las estructuras de poder han informado, el cambio de dictaduras a democracias pasó como consecuencia de la enorme movilización popular, liderada por el movimiento de quienes estén nutridos de ánimo de cambios en la estructura del aparato explotador instalado en el planeta.

Se trata de preparar nuestras mentes para el combate vital por la lucidez, y eso significa que hay que estar siempre buscando cómo conocer el propio acto de conocer, haciendo de lado privilegios que reciben legisladores bien rentados, que ya no se representan ni a sí mismos, en nombre de la democracia y el orden vetusto que ya no tiene espacio para quienes somos herederos legítimos de una tradición donde el conocimiento implica responsabilidad y el pensamiento tenga un sitio de honor en la vida de nuestra comunidad.

Avanzar persistentemente y con voluntad de modificar el estado de las cosas, en un continente real donde se instale una nueva comunidad en la cual se aplique una nueva política, acorde a las necesidades del presente, no serializando situaciones que nos hacen estar unidos a un pasado perimido, nuevas actitudes para nuevas circunstancias, una nueva economía y una nueva cultura, que renazca de los orígenes y no importada de un mundo agotado en sus procesos creativos mercantilistas, con un mercado al servicio de intereses que nada tienen que ver con la cultura y en manos de burguesías parásitas que esconden sus estafas, bajo el tamiz de Centros Culturales, Museos y Universidades donde presentan a los intelectuales genuflexos y esclavos de estos explotadores y sepultureros de todo lo que tiene de transparente y nítido el acto creador.

Hago extensivo lo manifestado en esta columna a los pueblos de Suramérica, África y el resto de naciones bajo el dominio y la pesada bota del neoliberalismo; tierras donde el fraude, la explotación y la superchería, hoy en manos de corporaciones transnacionales que cuentan con la anuencia de las burguesías capitalistas al servicio y orden de Estados Unidos y la Unión Europea, victimizan a nuestros pueblos hambreados y jaqueados en su voluntad de acción, y no les dan otra posibilidad ante instancias electorales, que optar como alternativa válida la que instalé en elecciones de 1996, asimilándome a la propuesta de Charles Baudelaire a los habitantes de Francia de votarse a sí mismos.

LOS CAÑONES DE AGOSTO

LOS CAÑONES DE AGOSTO

AMY GOODMAN Y DENIS MOYNIHAN
 En su épico libro ganador del Premio Pulitzer “Los Cañones de Agosto”, la historiadora Barbara Tuchman relata cómo comenzó la Primera Guerra Mundial en 1914 y cómo la beligerancia, la vanidad y las políticas mediocres de líderes poderosos llevaron a millones de personas a una muerte sangrienta durante ese conflicto de cuatro años.
Antes de que la gente se diera cuenta de que las guerras debían numerarse, a la Primera Guerra Mundial se la llamaba “La Gran Guerra” o “La Guerra que Pondrá Fin a Todas las Guerras”, lo cual no sucedió. Se trató de la primera guerra moderna, con matanzas masivas y tropas mecanizadas en tierra, mar y aire. Podemos mirar esa guerra en retrospectiva, hoy, a 100 años de su comienzo, como a través de un espejo distante. El reflejo de la situación en la que nos encontramos hoy luce desalentador visto desde el país más bélico de la historia de la humanidad, Estados Unidos.

Durante los primeros años del siglo XX, los líderes de los países de Europa tejieron una red de alianzas mediante tratados por los que cada país se obligaba a actuar militarmente en defensa de otro en caso de guerra. Cuando el hijo del emperador austríaco, el Archiduque Francisco Fernando, se encontraba de visita en Sarajevo el 28 de junio de 1914, Gavrilo Princip, un nacionalista serbio de diecinueve años de edad, lo asesinó. Como relata Barbara Tuchman en su libro publicado en 1962, el Imperio austrohúngaro atacó a Serbia, lo cual desató una reacción en cadena, que implicó el involucramiento de Rusia, Francia, Bélgica y Gran Bretaña en la guerra contra el Imperio austrohúngaro, Alemania y el Imperio otomano.

Tras fracasar los planes de guerra de las distintas potencias, se inició un período de despiadada guerra de trincheras durante el cual millones de personas perdieron sus vidas bajo el incesante fuego de morteros, ametralladoras, gas mostaza y modernos aviones equipados con ametralladoras y bombas. Se estima que a lo largo de la guerra habrían muerto unos 9.700.000 soldados y 6.800.000 civiles.

¿Qué hemos aprendido del desastre de la Primera Guerra Mundial... si es que hemos aprendido algo? Pensemos en Gaza o en Ferguson, Missouri. Después de los casi 50 días de bombardeos sobre Gaza, por parte de un ejército israelí equipado con las armas más sofisticadas y mortíferas financiadas por Estados Unidos, las autoridades sanitarias de Gaza ubican la cifra de palestinos fallecidos en 2.139, de los cuales más de 490 son niños. Israel reportó 64 soldados fallecidos a consecuencia de su invasión terrestre en Gaza, así como la muerte de seis civiles. La angosta Franja de Gaza es uno de los lugares más densamente poblados de la Tierra y se encuentra sometida a un implacable sitio impuesto por Israel. Actualmente es una pila de escombros en la que las personas hurgan en busca de los cuerpos de sus seres queridos.

En Estados Unidos, la violencia de la policía en Ferguson, Missouri, suscitó manifestaciones y un debate a nivel nacional luego de que el agente Darren Wilson disparara y causara la muerte al adolescente afroestadounidense desarmado Michael Brown, pocos días antes de que éste ingresara a la universidad. El pequeño barrio de Ferguson, en St. Louis, cuenta con una fuerza policial altamente militarizada, con chalecos antibalas, vehículos blindados y armas automáticas. No es una casualidad que las imágenes de Ferguson sean similares a las de las calles de Bagdad o Kabul. El ejército estadounidense tiene un programa por el cual distribuye el excedente de material bélico entre fuerzas policiales municipales. Resulta menos oneroso para un Pentágono justo de presupuesto deshacerse de la artillería pesada que ya no desea y pasársela a la policía local en lugar de mantener un monumental arsenal de material en desuso. Pero, ¿para qué necesita armas de guerra nuestra policía?

Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), Estados Unidos gastó en armamento militar 640 mil millones de dólares en 2013, poco más de un tercio del total mundial, que asciende a 1,7 millones de millones de dólares. El aumento del gasto en armamento por parte de otros países, principalmente China y Rusia, indica que no están conformes con el hecho de que Estados Unidos sea la única superpotencia mundial.

¿A dónde nos llevan esos millones y millones de dólares invertidos en armas? En pocas palabras: a la guerra. Gaza es solamente uno de los tantos ejemplos. La guerra civil en Siria atraviesa su tercer año y lleva ya más de 200.000 personas fallecidas. El grupo de combatientes islámicos conocido como ISIS ha tomado el control de extensas zonas de Siria e Irak. Su éxito cruel constituye otro ejemplo de lo que salió mal tras la desastrosa invasión y ocupación de Irak por parte de Estados Unidos y se ha visto enardecido además por la ira generada ante la devastación que Israel deja a su paso en Gaza. La Libia “liberada” por los ataques aéreos de la OTAN se encuentra en un estado de violenta anarquía. Siguen estallando conflictos, de los que prácticamente no se informa, en Sudán del Sur y en los lugares en los que, tal como informa Jeremy Scahill en su libro “Dirty Wars”, Estados Unidos sigue librando aún sus “guerras sucias”, por ejemplo Yemen, Somalia y Afganistán. La violencia se ha incrementado también en Ucrania, donde, según Naciones Unidas, han fallecido 1.200 personas a causa del conflicto armado, tomando en cuenta tan sólo el mes pasado.

Los millones de personas que murieron en vano durante la Primera Guerra Mundial han sido mayormente olvidadas un siglo después. Próximo a cumplirse el 50 aniversario de aquella guerra, Barbara Tuchman finalizó “Los Cañones de Agosto” con estas palabras: “Los países se vieron acorralados en una trampa... una trampa de la que no hubo y no ha habido salida". Sin embargo, existe una fuerza más poderosa que la de los gobiernos de todos esos países: el poder de la gente que en todas partes dice “no”. La guerra no es la respuesta a los conflictos en el siglo XXI.

© 2014 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

CAMBIO CLIMÁTICO - EL MOVIMIENTO PARA SALVAR EL MUNDO

CAMBIO CLIMÁTICO - EL MOVIMIENTO PARA SALVAR EL MUNDO

RICKEN PATEL - AVAAZ
Queridos amigos y amigas,


Los científicos están poniendo el grito en el cielo para advertirnos que el cambio climático no solamente supone un poco más de calor y unas cuantas tormentas. Sin exagerar: nuestra *supervivencia* peligra. Esta es una lucha para salvar el mundo.

Nuestra biosfera se encuentra en un equilibrio delicado. Si la calentamos un poco, existen mecanismos que hacen que el cambio climático se retroalimente. El calentamiento global derrite el hielo del Ártico que refleja, como si se tratara de un espejo, la luz del sol, lo que significa mayor calentamiento que, a su vez, produce mayores deshielos. Estos círculos viciosos ya han comenzado, y están acercándose a puntos de inflexión donde actuarán de forma descontrolada, poniendo en peligro todo lo que amamos.

La ONU sabe lo que está pasando, por eso ha convocado una cumbre de emergencia en Nueva York para que los líderes mundiales discutan próximos pasos. ¡Incluso han invitado a nuestro movimiento a asistir al encuentro! Pero nuestros líderes son políticos, no científicos, y sólo responden cuando hay una potente presión ciudadana. Los políticos leen las encuestas y se preguntan: "¿Dónde están las protestas?" El 21 de Septiembre es nuestra respuesta.

Estamos a punto de lanzar la mayor movilización contra el cambio climático de la historia. Con la participación de miles de organizaciones, desde sindicatos a grupos religiosos, y con cientos de miles de ciudadanos involucrados, desde Nueva York a París y hasta en Río de Janeiro. El 21 de Septiembre necesitamos revolucionar al mundo. Para ello, tenemos que poner en marcha a miles de organizadores, saturar de anuncios el transporte público y las emisoras de radio, y montar un dispositivo eficaz para atraer a los medios de comunicación.

Si 50.000 personas contribuyen con un poquito en los próximos cinco días, podremos conseguir que suceda. Llegó el momento de salvar al mundo. ¡Lancemos el movimiento para lograrlo!

Haz clic para comprometerte -- Avaaz solo procesará las donaciones si logramos reunir lo suficiente:


Esta movilización tiene un objetivo: demostrar el inmenso interés de la ciudadanía. Durante 15 minutos, los líderes mundiales que participan en el encuentro tendrán que sentarse y escuchar nuestro mensaje a través de imágenes y vídeos. Cuantas más personas salgamos a la calle, más poderoso será el mensaje que enviaremos a los políticos pidiéndoles que prioricen medidas urgentes para combatir el cambio climático. Nueva York será el centro, ya que allí es donde se celebra la cumbre, y lograr una gran participación ciudadana en Estados Unidos será vital para lograr mayores reacciones políticas, siendo que ésta potencia ha hecho poco por contrarrestar el cambio climático.

Las pequeñas donaciones de 50.000 personas en los próximos cinco días nos permitirían:
Comprar cientos de anuncios para la radio y el metro en Nueva York y en otras ciudades clave para incrementar la participación de la gente.
Reunir a cientos de organizadores que dirijan a miles de voluntarios y cientos de miles de manifestantes.
Impulsar una gran campaña mediática e involucrar a algunos personajes famosos para aumentar la cobertura en los medios de comunicación.
Lanzar acciones atrevidas que acaparen la atención de los medios.
Traer a personas que hayan sobrevivido a catástrofes climáticas y a portavoces de comunidades que convivan con la devastación causada por el calentamiento global.
Construir una red presencial de organizadores, voluntarios y aliados para profundizar y reforzar todas nuestras campañas durante los próximos años.
Nos quedan 3 semanas y ni un minuto que perder para que nuestro movimiento arrase. Haz clic para comprometerte ahora. Avaaz sólo procesará las donaciones si conseguimos recaudar lo suficiente:
         

El cambio climático es una amenaza común que nos insta a luchar por una misma causa. Nuestros retos son varios, cómo la ceguera de las compañías petroleras hambrientas de dinero, los políticos que se venden a éstas, y nuestra propia capacidad de creer que aún tenemos motivos para mantener la esperanza y movilizarnos antes de que sea demasiado tarde. Tomemos esa decisión ya, y partiendo de ahí, construyamos un movimiento para salvar al mundo.

Con esperanza,

Ricken, Mia, Antonia, Emily, Ari, Nic, Alice, Emma y todo el equipo de Avaaz.

lunes, 1 de septiembre de 2014

"DOS MILLONES DE PERSONAS NO VOLVERÁN A TENER EMPLEO"

"DOS MILLONES DE PERSONAS 
NO VOLVERÁN A TENER 
EMPLEO"

ESCRITO POR  KAOS. LABORAL
 De los actuales cinco millones de parados, unos dos millones de personas "no van a tener más un puesto de trabajo", calcula el catedrático emérito de Economía de la Universidad de Alcalá de Henares Juan Ramón Cuadrado, recientemente premiado con la Gran Cruz en mérito al servicio de la Economía del Consejo General de los Colegios de Economistas de España.
Agencias

Reconocido por su trayectoria académica centrada en la investigación, Cuadrado es crítico con algunas reformas emprendidas por el Gobierno de Mariano Rajoy buscando el ahorro, porque a su juicio pueden acabar en una descapitalización del país que dé lugar a una mayor incertidumbre económica de cara al futuro.

En una entrevista con Efe, el profesor emérito de la Universidad de Alcalá de Henares se muestra optimista sobre la continuidad de la recuperación de la actividad percibida en los últimos meses, aunque sin ir mucho más lejos. "La economía va a crecer y se va a crear algo de empleo, pero hay cinco millones de personas en paro y, según mis cálculos, habrá unos dos millones de personas que no van a tener más un puesto de trabajo", sentencia. Para echar por tierra esa previsión, según Cuadrado, España debería cambiar su modelo económico, aumentando la competitividad por la vía de la innovación y la mejora de la calidad de sus productos, y no solo de reducir las plantillas o devaluar los salarios, como ha ocurrido hasta ahora.

Porque, en su opinión, "en realidad" la situación no ha cambiado "tanto": "De hecho, no hemos cambiado nada, y sin embargo, el sector de la construcción empieza incluso a recuperarse, por lo que corremos el riesgo de que después de todo lo que hemos pasado en estos seis años no hayamos aprendido demasiado, o lo suficiente". Cuadrado advierte de que los "recortes" en sectores estratégicos como la educación o la sanidad están siendo visibles en el entorno inmediato, que, en su caso, remite a la Facultad de Ciencias Económicas de la UAH. "En los últimos seis años, se ha ido el 25 % del profesorado: unos por jubilación, cuyos puestos no se han cubierto, y otros porque sus contratos han sido cancelados debido a las restricciones económicas", afirma. La descapitalización, añade, se completa con el hecho de que "nadie joven está entrando en las plantillas de la universidad".

Una circunstancia que, por su experiencia como impulsor de equipos de investigación y promotor de la carrera académica de numerosos alumnos -que hoy son catedráticos y profesores titulares en diferentes universidades españolas-, Cuadrado asegura encajar mal. A su juicio, hoy la universidad carece de incentivos para retener a los mejores alumnos, ya que las becas para personal investigador son limitadas y solo un 10 % de las plazas de profesores que se jubilan se reponen, lo que se traduce en que los estudiantes perciban una falta de porvenir en términos de estabilidad laboral y aspiraciones económicas.

Como experto en economía y política regional europea, el catedrático emérito defiende la distribución de competencias del estado autonómico, aunque urge a su reforma siguiendo los pasos iniciados por países como Italia, que ha optado por fusionar los ayuntamientos hasta reducir su número a la mitad. "En España, se han adoptado medidas para disminuir el gasto público, pero esta reforma no se ha abordado por su fuerte componente político: se trata de pequeñas parcelas de poder, y más aún en el caso de las diputaciones, que son un instrumento muy importante en las provincias de cara a las elecciones por los numerosos resortes de los que disponen para influir", agrega.

En ese sentido, el también nombrado recientemente miembro correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas critica el impacto desigual que algunas reformas del Gobierno están teniendo en las diferentes capas sociales. "Gran parte de las medidas de austeridad adoptadas son muy criticables porque han dañado a la gente más pobre, han colocado en la peor de las situaciones a gente que tenía hipotecas, y ahora no las puede pagar y, simultáneamente, vemos a gente que ha defraudado, que se ha llevado millones y no les ha pasado absolutamente nada", defiende.

Como resultado, según Cuadrado, asistimos a un "país cabreado", que exige una "regeneración" de sus dirigentes, como demuestran las encuestas publicadas por el Centro de Investigaciones Sociólogicas (CIS), recuerda el catedrático. "Los políticos aparecen en último lugar de valoración, lo que quiere decir que hay un estado de ánimo generalizado: la gente no cree en los políticos, no cree en lo que les dicen, no creen en su honestidad", subraya Cuadrado.

LATIDOS...

LATIDOS...

DUNIA SÁNCHEZ
Latidos que se confunde con el rumor de las olas cuando cada amanecer los filigranas solares vienen a mí. Conservando los colores de la mañana cuya luz raja de pétalos las rocas soy sueño que gira y gira en el tremor de unos ojos que se abren en alas verticales que buscan el horizonte bello. Me elevo. Y la fuerza de cráteres sumergidos dicen del vuelo sobre este océano que nos rodea. Avanzo de puntillas sobre él y esferas de hogueras me dan cierta calidez que acojo en mi regazo. Ay. La mañana cantos que vienen de las aves del universo, ramas que crujen, hojas que caen y un viento leve besa mis labios fríos.

FRANCIA Y LA REBELIÓN CONTRA LA AUSTERIDAD EN EUROPA

FRANCIA Y LA REBELIÓN CONTRA LA AUSTERIDAD EN EUROPA

ARIEL NOYOLA RODRÍGUEZ
La cúpula europea sostiene que el aumento de la incertidumbre económica en la región deriva fundamentalmente de la inestabilidad geopolítica en Ucrania y Oriente Medio. De este modo, los dirigentes políticos del llamado viejo continente pretenden evadir su responsabilidad ante el agravamiento de la crisis. El segundo trimestre del año en curso, las tres economías mayores de la Zona Euro obtuvieron pésimos resultados en términos de crecimiento económico: Alemania registró una contracción de -0.2 por ciento (primera caída desde 2012); Francia, una tasa de crecimiento cero; e Italia, una recesión de triple hundimiento. La gran noticia es que el motor de crecimiento (Alemania) no marcha más y todo indica que la Eurozona continuará padeciendo recesión crónica en los próximos meses.

“Es mejor admitir lo que es, a mantener la esperanza en algo que no será”, se lamentó Michel Sapin, ministro de Finanzas francés, quien de manera inédita rechazó que las políticas de austeridad fiscal y las reformas estructurales sugeridas por la troika europea (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea) vayan a revertir la tendencia recesiva de la economía francesa (The Telegraph, 14 de agosto de 2014). De este modo, Francia tomó distancia de las políticas de ajuste exigidas por el gobierno de Angela Merkel y abandonó el límite de 3.8 por ciento de déficit fiscal como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) aprobado por la Comisión Europea con el respaldo de Berlín. “Me niego a subir los impuestos para cerrar cualquier brecha presupuestaria”, remató Sapin.

El aparente viraje francés ocurre en un momento crítico de gran calado: 2 trimestres consecutivos sin crecimiento y un aumento del descontento social sin precedentes. En enero de 2012, la confianza puesta en el gobierno de François Hollande era de 55 por ciento. Actualmente se ubica en menos de 20 por ciento según diversas encuestas. La baja inflación para el conjunto de la Zona Euro, que se ha mantenido en 0.4 por ciento, podría provocar la bifurcación política en el proceso de integración, según el tipo de medidas para enfrentar la crisis: Francia de un lado promoviendo políticas contracíclicas para revertir la caída de la actividad económica, y Alemania de otro apuntalando y marcando los ritmos del ajuste. No obstante, si el gobierno de Hollande decide mantener la austeridad fiscal y la contracción salarial, la debacle electoral del Partido Socialista francés sería inminente y el ascenso al poder de la extrema derecha podría concretarse en breve con el apoyo de grandes grupos empresariales.

De otro lado, el aumento de las tensiones en la relación con Estados Unidos también tuvo un efecto multiplicador negativo sobre la economía gala. La multa de 8 mil 900 millones de dólares impuesta por el Departamento de Justicia estadounidense en contra de BNP Paribas aumentó en más de ciento por ciento el saldo deficitario de la cuenta corriente el mes de junio. Por añadidura, provocó pérdidas trimestrales al banco por un total de 4 mil 300 millones euros (5 mil 750 millones de dólares). En enero, el precio de una acción de BNP Paribas oscilaba entre 55 y 57 euros, en tanto las primeras 2 semanas de agosto cayó a menos de 50 euros (una reducción de 15 por ciento). El banco Crédit Agricole, también de origen francés, y los alemanes Deutsche Bank y Commerzbank están siendo investigados actualmente por parte de Washington para determinar si violaron, al igual que BNP Paribas, los embargos establecidos por la ley del dólar (The New York Times, 31 de julio de 2014).

En el marco de la cooperación multilateral y con el objetivo de evitar angustias económicas derivadas de multas bancarias futuras, Francia realizó un llamado a discutir el tema de las acciones judiciales del gobierno de Estados Unidos en la próxima reunión del Grupo de los 20 (G-20), a realizarse a finales de año en Brisbane, Australia. Es decir, si bien Hollande evitó un conflicto diplomático de grandes proporciones con el gobierno de Barack Obama, nada le ha impedido cuestionar los términos y el alcance extrarregional de las multas aplicadas por la jurisdicción de Nueva York. “Debe haber una coordinación entre los reguladores”, declaró un alto funcionario europeo, quien confirmó además que ha habido algunas discusiones sobre el tema entre los países que forman parte del G-20 aunque de carácter “informal” (Financial Times, 3 de agosto de 2014). En caso de nuevas sanciones, las repercusiones sobre el nivel de capitalización del sistema bancario europeo serán desastrosas. Dicha situación incrementaría las restricciones en el otorgamiento de crédito y el fomento a la inversión, reduciría aún más las perspectivas de recuperación de mediano plazo y finalmente, la conformación de la Unión Bancaria podría enfrentar nuevas resistencias.

En definitiva, un cambio de rumbo económico sustancial requiere de algo más que declaraciones promisorias de altos funcionarios: es urgente rebelarse a través de acciones que alivien de raíz el malestar económico en la Zona Euro, castigada desde hace 4 años por la crisis y la austeridad. En sintonía con los discursos, Francia estaría llamada a convertirse en la protagonista de semejante transformación. Ojalá.

domingo, 31 de agosto de 2014

¿QUIÉN Y CÓMO DESTRUYE EMPLEO EN ESPAÑA Y QUIÉN Y CÓMO PUEDE CREARLO?

¿QUIÉN Y CÓMO DESTRUYE EMPLEO EN ESPAÑA Y QUIÉN Y CÓMO PUEDE 
CREARLO?

JUAN TORRES LÓPEZ
Después de publicar mi anterior artículo (Propuestas que podría tomar Podemos y que aterrorizan a la casta) algunos economistas me han criticado afirmando que con esas medidas no se crea empleo, que es el primer y más importante problema que tiene nuestra economía. Llevan razón, pero creo que solo en parte. Es verdad que son propuestas simplemente dirigidas a que la ciudadanía esté bien informada sobre las causas de nuestro males económicos. Pero esto no es solo algo necesario en sí mismo, sino que también influye en nuestra capacidad de crear empleo, como mostraré enseguida.

En otros lugares, como otros muchos economistas, y especialmente en trabajos publicados junto a Vicenç Navarro, he tratado de explicar las causas que han producido una destrucción de empleo tan grande como la ocurrida recientemente en España, y a partir de ahí he propuesto medidas para poder volver a crearlo de calidad (por ejemplo, en Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España). Trataré de sintetizar a continuación las ideas principales al respecto.

A mi juicio, la primera exigencia para poder crear empleo en España es conocer bien qué factores lo han destruido y creo que éstos están bastante claros:

1. El estallido de una burbuja inmobiliaria que disparó el desempleo en el sector de la construcción y en las actividades vinculadas a él.

2. La debilidad estructural de una economía como la española en donde la actividad agraria e industrial y las fuentes de generación de mayor valor añadido han ido perdiendo peso o vinculación con nuestros intereses en los últimos decenios, lo que ha hecho que, al estallar la crisis de la construcción, no se dispusiese de “colchón” suficiente en otros sectores para generar nuevo ingreso y absorber el empleo que allí se iba perdiendo.

3. La crisis financiera derivada, al mismo tiempo, de la internacional y de la originada en el sector bancario nacional como consecuencia del gran negocio que hizo la banca española endeudándose para financiar la burbuja inmobiliaria (y haciendo luego que esa deuda la asumiera el conjunto de los españoles).

4. El extraordinario y vertiginoso incremento de la deuda pública desde que estallaron esos problemas, lo que ha hecho que el sector público disminuyera su capacidad de generar empleo y de ayudar a que lo genere el sector privado (el Estado español ya gasta más en intereses que en personal).

5. El gran incremento de la desigualdad producido en los últimos años que ha generado una gran concentración del ingreso en los sectores de renta con menor propensión a consumir, debilitando así el mercado interno de bienes y servicios.

6. Las políticas de austeridad europeas que han disminuido el ingreso y el empuje de la economía justo cuando ésta ya se estaba hundiendo, produciendo lo que los economistas llamamos un efecto “procíclico” que ha impedido (en beneficio de la banca y de las grandes empresas) que se saliera antes y mejor de la crisis y de la destrucción de empleo.

Todo ello ha dado lugar a tres grandes y coincidentes problemas que han hundido nuestra economía:

a) Una crisis de demanda como consecuencia de la caída del consumo (por la pérdida de renta, sobre todo en las clases de menor ingreso), de la inversión (por las menores expectativas de beneficio de las empresas que viven de ese consumo), y del gasto productivo del Estado. Como no puede ser de otra manera, al caer la demanda de bienes y servicios (y apenas recuperarse un poco las exportaciones), las empresas han perdido ventas y beneficios y han cerrado o han tenido que despedir a millones de trabajadores.

b) Una crisis de financiación, pues la banca española, prácticamente en quiebra generalizada, ha dejado de financiar a las empresas y familias, lo que ha agravado los efectos del punto anterior.

c) Una crisis de deuda soberana que, aunque no ha llegado al límite, dificulta la llegada de inversión productiva hacia España y se convierte, por el contrario, en fuente de salida de capital y en incentivo para la especulación, lo  que empeora todos los problemas que vengo señalando.

A lo anterior habría que añadir que el Gobierno del Partido Popular y antes el de Zapatero no han hecho frente a este tipo de males. Se han dedicado a satisfacer los intereses de la banca y las grandes empresas (que son las que viven en menor medida del consumo y del mercado interior) aplicando medidas de reforma laboral que simplemente facilitan el abaratamiento del trabajo y que el empleo fijo o a tiempo completo se sustituya por otro temporal y a tiempo parcial, dando así la imagen falsa de que se crea empleo cuando en realidad sigue disminuyendo, porque baja el total de horas trabajadas y los ingresos salariales.

A la vista de todo ello, creo que se pueden deducir algunas ideas básicas a tener en cuenta si se quiere crear empleo en España:

1. Hay que recuperar los ingresos porque el empleo depende, sobre todo, de que haya suficiente demanda en el mercado de bienes y servicios. Y para ello es imprescindible poner freno al incremento de la desigualdad y a la concentración de la renta: hay que subir los salarios más bajos, aumentar su peso en la renta total y forzar un gran pacto de rentas que lleve ingreso adicional a la demanda que sobre todo va a la pequeña y mediana empresa. Se pueden tomar además otras medidas para aumentar la renta disponible de las familias (que con las políticas de Rajoy no deja de bajar) como moratorias o reducciones temporales en el pago de hipotecas de las familias con menor ingreso. Y se pueden reducir los gastos de las familias vinculados a servicios de empresas cuasi monopolistas como las de la luz, el agua y otros servicios esenciales, ahora excesivamente altos por su dominio político de los mercados y las instituciones.

Querer recuperar el empleo bajando aún más los salarios con el pretexto de que la economía española sea más competitiva es una quimera, por no decir que un gran engaño. Es mucho más realista, efectivo y socialmente beneficioso recuperar la actividad de las empresas y el empleo consiguiente sacando adelante el mercado interior. Aunque ello no quita que al mismo tiempo haya que realizar reformas que faciliten la búsqueda de empleo y la contratación, que eliminen incentivos perversos y que hagan más efectivas las políticas activas de empleo en los mercados de trabajo sin empeorar la calidad del empleo y el bienestar social.

2. Hay que disponer inmediatamente de una banca que financie a las empresas que pueden generar empleo. Banca que debe ser pública, pero dirigida con la mayor solvencia técnica y controlada férreamente para que no se reproduzcan los males que ha provocado la actual clase política en las cajas de ahorros.

3. Hay que llevar a cabo un programa de ahorro, mejora y racionalización de todas las administraciones públicas para acabar con todo tipo de despilfarro y realizar una reforma fiscal basada en tres pilares fundamentales: el apoyo a la creación de riqueza sostenible, la equidad y la lucha contra el fraude.

4. Sin perjuicio de que España debería afrontar a medio plazo cuál debe ser su papel en Europa y en qué medida está dispuesta a aceptar las imposiciones de potencias extranjeras o de una moneda europea diseñada erróneamente o solo para beneficiar a las grandes corporaciones y bancos, se puede empezar a utilizar una moneda complementaria que aumentaría casi de modo inmediato el poder de compra de los sectores con más propensión al consumo y que serviría de motor inmediato para la recuperación de la mediana y pequeña empresa.

5. Puesto que es materialmente imposible (y además indeseable) que la economía española vuelva a crear empleo basándose en la construcción, en el endeudamiento generalizado, en la especulación o en el “tirón” (como ingenuamente quería el Gobierno) de un minúsculo sector de empresas exportadoras, es imprescindible orientar la inversión empresarial hacia nuevas actividades, aprovechando en la mayor medida posible el capital generado hasta la fecha: remodelación urbana y residencial, energías alternativas, producción local y de proximidad, etc. Y muy particularmente debe ser prioritario en este aspecto acabar con el trabajo negro, dignificar todo tipo de empleo y promover con la mayor intensidad posible el empleo femenino, para lo que hoy día es fundamental el desarrollo de un potente sector de cuidados y acabar con todo tipo de prácticas laborales discriminatorias.

Naturalmente, ni estas ideas son todo lo que hay que poner en práctica para crear empleo ni la concreción adicional a la que hay que llegar es todo lo que se necesita.

Como dijo en su día alguien nada sospechoso de izquierdismo, el profesor Fuentes Quintana, cuando fue nombrado ministro de Economía y vicepresidente del Gobierno: “Las soluciones de los problemas económicos nunca son económicas, sino políticas. No hay oscuras fórmulas técnicas que permitan resolver las dificultades en un clima de gabinete. Los problemas económicos de un país solo pueden superarse mediante el esfuerzo y la colaboración de todos (…). Sé, desde luego, que solo puede esperar esa colaboración un Gobierno en quien ustedes confíen como veraz y que les merezca credibilidad”.

Es una ingenuidad, por tanto, creer que un grupo de tecnócratas o gobiernos como los que está teniendo España en los últimos años pueden proporcionar soluciones definitivas para crear empleo, o que esto se puede conseguir mientras los ciudadanos se dejen engatusar por lo que dicen quienes están a sueldo de una exigua minoría social. En España se han destruido millones de puestos de trabajo porque la “solución” política de los últimos años fue la impuesta al conjunto de la sociedad por un grupo muy reducido de españoles-banqueros, promotores y grandes empresarios ayudados por políticos venales y corruptos. Y, por eso, lo que ahora es prioritario para crear empleo es invertir el orden de preferencias para hacer que la prioridad sea repartir los recursos de modo más igualitario y permitir así que la mayor parte de ellos se conviertan en fuentes de ingresos para todos, y no en gigantescos patrimonios parásitos o dedicados a especular destruyendo empresas, riqueza y empleos, como hasta ahora.

Por eso es tan importante que la inmensa mayoría de los españoles se informe sobre todos estos temas y sobre las causas de nuestros males. No se trata de mirar atrás para cultivar la curiosidad o la revancha, ni mucho menos, sino justamente de lo contrario: el reto es generar respuestas entre todos que impidan que en el futuro unos pocos vuelvan a imponer sus intereses sobre el conjunto de la sociedad con las consecuencias que ahora estamos su